Las señales de alarma de Wirecard enseñan algo a los inversores

Su innecesaria dependencia de la deuda, su débil consejo de administración y los bonus cortoplacistas para los ejecutivos son algunas de ellas

Las señales de alarma de Wirecard enseñan algo a los inversores

Los accionistas de Wirecard no podían saber que faltaban 1.900 millones de euros del dinero de la empresa de pagos, pero los vendedores a corto y los periodistas de investigación descubrieron numerosos indicios de que pasaba algo mucho antes de que el grupo alemán se declarase en concurso de acreedores el mes pasado. Su innecesaria dependencia de la deuda, su débil consejo de administración y los bonus cortoplacistas para los ejecutivos son señales que nos pueden enseñar algo.

Aunque sus estados financieros mostraban una liquidez y unos flujos de caja sólidos, Wirecard tenía sed de financiación externa. La empresa, supuestamente, empezó 2019 con 1.500 millones de euros de efectivo, excluyendo los depósitos de su unidad bancaria, y comunicó que tenía 487 millones de euros de flujo de caja operativo hasta septiembre. Eso habría cubierto fácilmente los 871 millones de euros de gastos, incluidos los pagos de la deuda y las inversiones de capital. No obstante, la empresa generó 1.100 millones de deuda, incluidas las líneas de crédito bancarias.

Ahora que Wirecard ha admitido que un 25% de su balance era probablemente falso, su dependencia de la deuda tiene más sentido. Los inversores pueden evitar que les engañen otra vez vigilando más a las empresas que utilizan financiación externa cuando parece que no la necesitan.

Y luego está el tema de la gobernanza. A los inversores, los consejos de administración alemanes, cada vez más numerosos y llenos de sindicalistas, les resultan, como mínimo, frustrantes. Y el de Wirecard era excepcionalmente ineficaz. Solo tenía tres miembros antes de 2016, y se reunía cinco veces al año de media desde 2005 hasta 2016. Un consejo débil y distanciado con pocas personas de fuera ejerce poco control sobre unos ejecutivos con demasiado poder.

Y lo último son las retribuciones. El ex consejero delegado, Markus Braun, recibió 5 millones de euros en bonus entre 2012 y 2017. La magnitud del fraude de Wirecard era difícil de detectar desde fuera, pero los inversores pueden aprender de las señales de advertencia.