Coyuntura

La economía de China creció un 3,2% en el segundo trimestre

El consumo cae en junio un 1,3%

Una grúa en Pekín
Una grúa en Pekín REUTERS

La economía de China volvió al crecimiento en el segundo trimestre, después de que se levantaran las restricciones por la pandemia de coronavirus que provocó el derrumbe económico en el primer trimestre. El producto interior bruto (PIB) de China subió en el segundo trimestre un 3,2% interanual, según informó hoy la Oficina Nacional de Estadística (ONE), tras la caída del 6,8% en el primer trimestre. El dato de marzo a junio superó los pronósticos de los analistas, que esperaban un crecimiento del 2,5%.

En la primera mitad del año, la economía se contrajo 1,6% respecto al año anterior.

Sobre el primer trimestre, el PIB subió un 11,5% en el periodo abril-junio, dijo la oficina, en comparación con las expectativas de un aumento del 9,6%. En el primer trimestre, la economía se contrajo un 10% respecto al trimestre anterior.

La oficina estadística destacó que "en el segundo trimestre el crecimiento económico pasó de ser negativo a positivo", en un contexto de reactivación de la economía tras el parón provocado por el coronavirus, y que "las expectativas de mercado son buenas, en general".

El desplome del 6,8% de la economía en el primer trimestre supuso la primera caída del producto interior bruto chino desde al menos 1992, cuando se tienen series estadísticas.

Debido a la crisis del coronavirus, la Asamblea Nacional Popular (ANP, el Legislativo chino) decidió en su reunión anual -pospuesta de marzo a mayo precisamente por el virus- no marcarse un objetivo fijo de crecimiento para el presente ejercicio, como había hecho en los años anteriores con la excepción de 2019, cuando anunció como objetivo una horquilla de entre el 6% y el 6,5%.

Sin embargo, los datos reflejan que el consumo interno y la inversión se mantienen débiles, lo que subraya la necesidad de más estímulos para impulsar la recuperación tras el impacto del coronavirus. Este jueves hicieron públicos los datos ventas minoristas, que retrocedieron un 1,8% en junio, mucho peor del crecimiento del 0,3% esperado por los analistas, tras caer en mayo un 2,8%. Aunque las medidas estrictas de confinamiento se han relajado, la demanda de los consumidores no ha respondido a la par, en un indicio del gran alcance del coronavirus en los hábitos de compra y consumo.

También se ha conocido el dato de producción industrial en junio, que aumentó un 4,8%  respecto a un año antes y supone el cuarto mes consecutivo de crecimiento.

Por su parte, la inversión en activos fijos cayó un 3,1% en la primera mitad de año.

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