Hacienda inicia el diseño exprés de un Presupuesto de crisis: en la mitad de tiempo y con revisión del gasto

Da 14 días al resto de Ministerios para presentar sus propuestas, frente al mes que concedió en enero, y pone coto a los incrementos automáticos de las partidas

La ministra portavoz, María Jesús Montero; y el ministro de Sanidad, Salvador Illa, tras el Consejo de Ministros.
La ministra portavoz, María Jesús Montero; y el ministro de Sanidad, Salvador Illa, tras el Consejo de Ministros.

El Ministerio de Hacienda ha impulsado una suerte de diseño exprés de las cuentas públicas con las que el Gobierno busca encarar la crisis del coronavirus. El departamento que dirige María Jesús Montero aspira a presentar los Presupuestos Generales del Estado de 2021 en septiembre, por lo que solo ha dado hasta el 29 de julio al resto de Ministerios del Ejecutivo para que le remitan sus planteamientos para el articulado del proyecto.

Así figura en la orden ministerial de elaboración de los Presupuestos Generales del Estado de 2021 que Montero firmó el martes y fue publicada ayer en el Boletín Oficial del Estado (BOE), dando apenas 14 días para que cada departamento remita a la secretaría de Estado de Presupuestos sus prioridades de gasto y previsiones de ingreso para 2021.

Se trata de apenas 14 días, plazo que se acorta en algunos casos, pues Hacienda insta a los Ministerios a enviarle primero, antes del 22 de julio, la relación de proyectos de inversión y partidas de gasto que sean susceptibles de ser financiados con fondos procedentes de la Unión Europea.

Lo apresurado del plazo contrasta con los tiempos marcados en la ocasión anterior, la orden de elaboración de las cuentas públicas que Hacienda publicó en el BOE el 21 de enero, cuando aún aspiraba a promover unos Presupuestos para 2020. Aquel texto daba al resto de departamentos un mes, hasta el 20 de febrero, para enviar sus propuestas y algo más, hasta el 27 de febrero, para informar de las partidas relacionadas con la UE. Ahora los plazos se han recortado a la mitad.

Pero todo ha cambiado con el Covid-19. De hecho, la orden ministerial de ayer destaca que las prioridades presupuestarias pasan por reforzar la sanidad; preparar al país para nuevas emergencias; apuntalar la investigación; digitalizar la economía; apostar por la tecnología; o facilitar un crecimiento más sostenible y medioambiental; sin descuidar la atención a los más desfavorecidos, el fomento de la igualdad de género o el cuidado de la infancia.

En todo caso, Hacienda anticipa que “va a incorporar en el proceso presupuestario una revisión exhaustiva y sistemática de todas las partidas del Presupuesto”. El objetivo de este análisis detallado de cada partida de gasto, revela, es actuar “sobre aquellas acciones e incrementos inerciales no justificados en el contexto de emergencia y reconstrucción económica y social en el que se enmarcan estas cuentas públicas”. Busca así poner coto a los incrementos automáticos innecesarios en las asignaciones para poder destinar recursos adicionales a dar respuesta a la crisis del coronavirus.

Directrices de la Airef

Más allá de la evaluación de las partidas de inversión que solicite cada Ministerio en sus peticiones a la Dirección General de Presupuestos, Hacienda avanza en su orden que el diseño de las cuentas incorporará las valoraciones realizadas por la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal enfocadas al ajuste del gasto público, los spending reviews. A tiempo estará Hacienda de incorporar también el informe sobre las ineficiencias de los beneficios fiscales que el organismo fiscalizador ha prometido publicar antes de final de este mes.

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