Extraer oro en Groenlandia es más inteligente de lo que parece

La mina de AEX Gold en la isla es ciertamente remota, pero tiene un potencial arraigado con firmeza en la realidad

Extraer oro en Groenlandia es más inteligente de lo que parece

AEX Gold está marcando el ritmo en la pugna desatada por el cambio climático para hacerse con la riqueza mineral de Groenlandia. La empresa minera canadiense pretende reanudar la producción de metales preciosos en la gigantesca isla helada con 45 millones de libras obtenidos en su prevista salida a bolsa en Reino Unido. La idea es menos estrambótica de lo que parece.

Las entidades extranjeras que usan el Mercado Alternativo de Inversiones de Londres –reglamentado menos estrictamente– a fin de obtener dinero para empresas especulativas merecen ser investigadas en profundidad. Y también las pequeñas empresas de minería canadienses. Bre-X, otra compañía que anunciaba riquezas incalculables procedentes de una ubicación exótica, tuvo que retirarse en 1997 cuando sus muestras de mineral precioso resultaron ser falsas y el geólogo implicado murió al caer de un helicóptero en la jungla indonesia.

La mina de AEX, Nalunaq, situada en el extremo meridional de la isla más grande del mundo, ciertamente entra en la categoría de remota. Pero su potencial parece firmemente arraigado en la realidad. La mina ya les produjo 350.000 onzas de oro a sus anteriores propietarios entre 2004 y 2009, y está ubicada en la misma latitud que las islas Shetland escocesas. Tener como accionista a SISA, el fondo de pensiones de los 56.000 habitantes de Groenlandia, con una participación del 6,4% confiere a AEX cierta credibilidad, y debería ayudarle a relacionarse con los políticos de Nuuk y Dinamarca, la dueña suprema de Groenlandia.

Otra ventaja mayor es la alta concentración de oro en Nalunaq, oculto en una veta de cuarzo de 70 centímetros parecida a la del Witwaters­rand sudafricano, el depósito más rico jamás hallado. Eso permitió a los anteriores propietarios de Nalunaq extraer oro a solo 530 dólares la onza (en torno a los 700 dólares actuales). Suponiendo que los costes sean los mismos –el impuesto del 25% y del 2,5% en regalías vigente en Groenlandia– y que el precio del oro se mantenga en los 1.800 dólares durante los cinco años que se necesitarán para extraer las 260.000 onzas de reservas calculadas, el proyecto tiene un valor de 112 millones de dólares. Eso significa que los inversores duplicarán su dinero, aunque incluyamos una abultada tasa de descuento del 20%.

Además de Nalunaq, AEX espera descubrir otras golosinas en concesiones cercanas que el retroceso de la capa de hielo está dejando al descubierto. Gigantes de la minería como Anglo American y Río Tinto están empezando a hacer lo mismo, animados por las insinuaciones de que en Groenlandia abundan elementos como el titanio y las tierras raras. La importancia de estos para el equipamiento militar de alta tecnología confiere algo de lógica a la sorprendente oferta de comprar toda la isla con la que se descolgó el año pasado el presidente estadounidense Donald Trump. Entrar ahora podría resultar clarividente.