Juan Garaizar: “Un gimnasio tiene el mismo IVA que el tabaco y el alcohol”

Dirige centros deportivos con método propio y exclusivos para mujeres

Juam Garaizar, fundador de B3B.
Juam Garaizar, fundador de B3B.

Ha vuelto a poner en marcha sus exclusivos gimnasios boutique en Madrid, B3B Woman Studio, unos espacios femeninos que emplean un método propio con un triple objetivo: quemar, endurecer y estilizar. Este negocio es fruto de la experiencia profesional de Juan Garaizar (Bilbao, 1978) dentro del fitness y del firme convencimiento de que a través del deporte se puede mejorar la vida de las personas. Licenciado en Derecho y diplomado en Económicas por Deusto, ha trabajado como asesor financiero en Consulnor, ha sido delegado comercial en Merck, y cuenta con un MBA por el IE. El deporte siempre ha formado parte de su ocio, por ello cree que es importante encontrar la actividad que mejor se adapte a cada persona. También se dio cuenta de que el colectivo que estaba desatendido en cuanto a oferta deportiva era el femenino.En 2014, decidió dar una respuesta, buscando una actividad que fuera completa, eficaz y divertida, pero a la vez en la que no necesitara invertir demasiado tiempo para obtener resultados. Viajó a Nueva York y a Londres en busca de ideas para diseñar un método único. Probó y probó numerosas experiencias fitness, valorando aportaciones de mindfulness, de coaching, y cuidando detalles como la decoración, la iluminación o la música.

Al final dio con la fórmula mágica.

He sido pionero en un modelo de gimnasio boutique capaz de generar un sentimiento de comunidad fuerte, a la vez que un método propio y patentado, que combina 15 minutos de bicicleta, otros 15 minutos de boxeo y otros 15 de ballet. La mujer en temas deportivos siempre ha ido a rebufo del hombre. A finales de 2015 se abrió el primer centro y en 2019 el segundo. Vi que en el fitness no estaba todo inventado, que se podía innovar y crear algo diferente. Las primeras pruebas las hicimos en el entorno de la familia y de los amigos, lo que ayudó a perfeccionar el método. Ahí está la clave del éxito, en marcar la diferencia. En España, los gimnasios que se abren son a través de franquicias o copiando otros modelos, por eso yo decidí crear uno propio, con copyright, como se hace en Nueva York.

Es un método que se puede exportar a otros países.

Estamos en un proceso de expansión con un grupo de inversión hispano saudí para abrir centros en Oriente Medio, en Arabia Saudí, Emiratos Árabes Unidos. Estaremos presentes en Omán, Qatar, Kuwait, Riad… En Baréin abriremos en 2021. Son buenos destinos porque las mujeres están luchando por sus derechos, y supone un gran reto. Es importante crear una comunidad de mujeres activas.

¿Los gimnasios son un buen negocio?

Requieren de una fuerte inversión. Yo he invertido en la primera unidad alrededor de un millón de euros porque había que hacer una fuerte inversión en marketing, en desarrollo de software, en iluminación, en medir todo. Las otras salen por 650.000 euros. Ahora estamos en conversación también con posibles inversores para abrir en México y en Lima. Nuestra idea es crecer, porque hemos visto que el modelo de negocio es válido, muy positivo. Nuestro modelo es rentable. De hecho, los fondos de inversión han visto rentabilidad a medio plazo. Ahora con el Covid vamos a ver un momento de concentración, se van a acelerar las operaciones de compraventa. Nuestra idea es abrir dos o tres centros más en Madrid con algún inversor.

El coronavirus no permite el contacto físico que hay en los gimnasios.

Precisamente, con el Covid-19 el deporte forma parte de la solución, ya que se ha puesto de manifiesto la importancia de la salud física y mental de las personas. Es un sector en auge, aunque no todas las propuestas de gimnasios funcionan. No todos son válidos, aunque queda mucho camino por recorrer.

Ahora que se defiende la inclusión, ¿no es excluyente un gimnasio solo para mujeres?

No. Queremos ser excluyentes, pero no por excluir, sino por dar a las mujeres aquello que necesitan para estar en forma. El hombre y la mujer son física y emocionalmente diferentes. Queremos darle su espacio y su momento. Además, nuestro método incluye el ballet, una disciplina en la que el hombre es menos plástico a la vez que menos receptivo para este tipo de actividad.

¿Y crear un método solo para hombres?

Para hombres hay muchos más, además los hay mixtos. No sé si uno para hombres aportaría tanto valor como el de las mujeres.

¿Hay saturación de centros deportivos?

Hay mucho recorrido. En España hay un 11% de penetración del fitness en la población, mientras que en Estados Unidos es del 22%, el mismo porcentaje que en Suecia, un país que tiene un IVA del 6% para los gimnasios, mientras que en España tenemos un 21%, a pesar de que colaboramos a reducir el coste médico. Tenemos el mismo IVA que el alcohol y el tabaco. Es necesario que haya muchas propuestas deportivas porque es muy importante la inmunidad tanto física como emocional. El coste de la salud por inactividad física es muy elevado en el mundo, de unos 56.000 millones de dólares, y se debería fomentar la actividad con políticas que la incentiven. Y debería tener un IVA reducido.

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