Banco de España

La morosidad de la banca podría superar el 15% por el efecto del Covid

El supervisor cree, no obstante, que la previsión de una rápida recuperación de la economía entre 2021 y 2022 haría que los impagos volviesen a su estado normal

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El Banco de España ha aprovechado el Informe Anual de 2019 para ampliar sus recetas destinadas al sector financiero, cuyos efectos de la crisis financiera se detectarán sobre todo a finales del presente ejercicio, con extensión a 2021, pese a ello, el supervisor nacional cree que en 2022 estaría en parte recuperado.

Una de las principales consecuencias para la banca de esta pandemia será el crecimiento de su morosidad. El Banco de España, de hecho, no descarta que los impagos alcancen un nuevo máximo histórico, aunque prefiere ser prudente y asegura que aún es pronto para hacer una estimación. Pese a ello, sus cálculos más pesimistas apuntan a una tasa de morosidad superior al 15,3%, porcentaje superior al 13,6% alcanzado en la crisis financiera.

El supervisor, no obstante, considera que el fuerte repunte de la actividad proyectado para 2021 implicaría una reducción de la ratio más rápida que en otros períodos de recuperación de crisis económicas pasadas, reconoció el director general de Economía y Estadística del Banco de España, Óscar Arce.

En el Informe Anual 2019, el organismo ha analizado los datos trimestrales de morosidad crediticia desde la crisis financiera de 2008 hasta la actualidad. A partir de dichos datos ha estimado una correlación que indica que una caída de un punto porcentual en el PIB va asociada a un aumento de 0,7 puntos de la ratio de mora agregada.

La ratio de mora cerró en el 4,8% en 2019 y el Banco de España prevé que el PIB se hunda entre un 9% y un 15,1% en 2020, por lo que aplicar dicha correlación supondría elevar la morosidad en 2020 hasta un rango de entre el 11,1% y el 15,3%, cuando el máximo alcanzado ha sido del 13,61% a finales de 2013.

El informe dice que "no se descarta un efecto no lineal que lleve a un aumento de la tasa de mora mayor que la estimada con los datos históricos sobre la base de modelos lineales", por lo que la subida de la morosidad podría ser todavía más acentuada.

El Banco de España también ha apuntado que la transmisión de la caída del PIB a la morosidad debería verse reducida por las medidas de política económica en respuesta a la crisis.

Arce precisó que en la crisis anterior no se contó con medidas como los avales del ICO y las facilidades del BCE, lo que "debería mitigar sensiblemente" el impacto del deterioro macroeconómico sobre la morosidad de los bancos. Además, se espera una rápida recuperación del PIB a partir de 2022

El Banco de España espera que la crisis del Covid-19 afecte de forma desigual a los distintos sectores y ramas de actividad, por lo que la evolución de la tasa de mora agregada también dependerá de la distribución de la cartera de crédito.

Tampoco es homogénea la correlación histórica entre las tasas de impagados por ramas de actividad y su respectivo valor añadido bruto (VAB), pues los datos analizados muestran que, para el conjunto de la actividad de comercio, transporte y hostelería, la relación entre el VAB y la ratio de mora sectorial es incluso mayor que para el conjunto de toda la cartera crediticia.

Este sector, que incluye subsectores como el de comercio, hostelería y transporte, "más vulnerables a las disrupciones generadas por la pandemia y a las medidas de distanciamiento social adoptadas", ha incrementado su peso dentro del conjunto de crédito bancario destinado a actividades productivas desde el 35% de 2008 al 55% de 2019.

Según los datos analizados por el Banco de España, una disminución de un punto porcentual en el VAB del conjunto de estos subsectores supone un incremento de casi 0,8 puntos porcentuales en su ratio de mora.

Por tanto, la sensibilidad de la morosidad de los distintos sectores económicos y la composición de la cartera crediticia determinarán, conjuntamente, la distribución entre entidades de los efectos en términos de morosidad y, por tanto, también de rentabilidad y solvencia, apunta el Banco de España en su informe.

Si la actual crisis se acaba confirmando como un episodio temporal, el Banco de España espera que el aumento de la tasa de mora de los préstamos hipotecarios de los hogares se mantenga "contenido", dado que las hipotecas que sobrevivieron a la crisis financiera global presentan, en general, una alta calidad crediticia, y los nuevos préstamos hipotecarios se han concedido con unos estándares crediticios "prudentes".

LA RECETA DE LA EFICIENCIA

El Banco de España ha señalado además que la capacidad de resistencia de las entidades también depende de los elementos de absorción de pérdidas de los que disponen: tanto provisiones (destinadas a la cobertura de las pérdidas esperadas) como capital (capacidad de absorción de las pérdidas inesperadas). Ambos se han ampliado en comparación con la anterior crisis, por lo que las entidades tienen una mayor capacidad de absorción de las pérdidas inesperadas derivadas del aumento de la morosidad que previsiblemente cause la crisis del Covid-19 en 2020.

El Banco de España aconseja que tras el deterioro de la calidad crediticia como consecuencia de la crisis del Covid, que presiona a la baja la ya reducida rentabilidad de las entidades, estas deberían reducir sus costes de explotación.

La mejora de la eficiencia de la banca es una de las eternas recetas que los supervisores aconsejan. Reducir el número de oficinas o las fusiones bancarias son claves para ganar eficiencia, según han coincidido siempre los diferentes vigilantes del sector financiero. En este caso, ni en el informe del Banco de España, ni el director general de Economía y Estadística Óscar Arce han mencionado estos medios. Aunque el directivo cree que en algunos casos esto puede ser una solución, según respondió en la presentación del informe anual.

Pese a ello, precisó que "nadie mejor que ellas para saber qué obtienen de una sucursal y cuánto les cuesta. Son las propias entidades las que deben escoger la estrategia de acuerdo a sus propios objetivos de rentabilidad. Es una decisión de índole puramente empresarial", explicó.

Para mejorar la eficiencia el informe sí cita la necesidad de acelerar la digitalización en el sector.

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