La deuda híbrida de BP marca el final del confinamiento del crédito

Hay pocas opciones, con los bancos centrales inundando los mercados de liquidez

Bernard Looney, CEO de BP, en febrero.
Bernard Looney, CEO de BP, en febrero. REUTERS

Los mercados crediticios, a diferencia de la economía, han salido ya del confinamiento. La emisión de 12.000 millones de dólares en bonos de BP indica que el hambre de los inversores por los valores esotéricos está viva y coleando. Hay pocas opciones, con los bancos centrales inundando los mercados de liquidez.

La primera venta de deuda híbrida de BP parece muy oportuna. Los valores son como bonos, ya que pagan intereses, pero su rango es inferior al de la deuda ordinaria, y permiten diferir los cupones. Eso significa que las agencias pueden tratarlos como renta variable parcial en sus modelos, y pueden reducir los niveles de apalancamiento declarados. El lunes, el CEO, Bernard Looney, dijo que amortizaría hasta 17.500 millones en activos por la caída del petróleo. Ahora, gracias a la alquimia del mercado de bonos, ha sustituido una gran parte de ese capital perdido a un coste anual del 4,5%.

Los híbridos corporativos suelen ser inversiones para tiempos más favorables, pero están de moda, con los bancos centrales absorbiendo deuda soberana y de grado de inversión y hundiendo los tipos, dejando a los gestores sin otra opción que arriesgar.

Adquirir deuda vanguardista al estilo de BP tiene una lógica discutible lógico en este momento. En las crisis, las empresas suelen desapalancarse, lo que significa que los prestamistas que invierten en su deuda deberían estar menos preocupados por fusiones belicosas. Y si la alternativa es perder dinero en depósitos en efectivo o en bonos soberanos de rendimiento negativo, entonces la deuda corporativa se vuelve más atractiva.

Si bien la demanda de rendimiento ya ha borrado gran parte del pánico causado por el confinamiento, el diferencial del iTraxx Crossover de swaps de default crediticio vinculados a deuda corporativa de grado especulativo es ahora de 370 puntos básicos, unos 70 por encima de su promedio quinquenal: los inversores siguen obteniendo cierta recompensa por asumir riesgos.

Pero ese índice alcanzó los 700 puntos en marzo. Si hay nuevos confinamientos por el virus, el revés podría ser brutal y rápido.

Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Carlos Gómez Abajo, es responsabilidad de CincoDías