El problema de China con la deuda de Zambia abarca toda África

El resultado de la reestructuración podría sentar un importante precedente

Mina de cobre Chibuluma, en Zambia.
Mina de cobre Chibuluma, en Zambia. REUTERS

China está atrapada en una trampa de deuda en Zambia, que va a hacer una compleja reestructuración de su deuda en moneda extranjera. El resultado podría sentar un importante precedente para otras naciones africanas y redefinir la posición de Pekín en el continente.

Zambia debe dinero a cuatro tipos principales de acreedores. Tiene 3.000 millones de dólares en eurobonos pendientes y debe 2.000 millones a bancos comerciales, 2.000 millones a prestamistas multilaterales como el FMI y otros 3.000 millones a Pekín, emitidos a través de instituciones respaldadas por el Estado como el Banco de Desarrollo de China.

Incluso en tiempos normales, habría significado mucho trabajo. Las tensiones entre Washington y Pekín lo multiplican por dos, ya que Donald Trump no querrá que los acreedores chinos se vayan de rositas. Los tenedores de bonos privados, que ya están preparados para una fuerte restructuración del 50%, sin duda estarán de acuerdo: cuanto más dé Pekín, menos para ellos.

Ello pone a los negociadores de Xi Jinping en una situación difícil, sobre todo porque hay pocas posibilidades de cubrir el proceso con el secreto habitual. Si persiguen términos demasiado onerosos, la economía de 18.000 millones de Zambia tiene menos posibilidades de volver a tener una posición estable, lo que pone en peligro el dinero de los acreedores. La imagen de China como amigo a largo plazo de África también recibirá un golpe, que se sumará a los que sufrió por una serie de incidentes racistas en Guangzhou en abril.

Pero si es demasiado indulgente, China podría acabar sufriendo un gran golpe financiero. De 2000 a 2017, prestó a los países africanos 146.000 millones de dólares, según la Universidad Johns Hopkins. Una parte desconocida, pero probablemente grande, sigue pendiente. Hasta ahora, la ayuda ha consistido sobre todo en ampliar plazos a tipos bajos. Pero el virus ha amplificado las dificultades económicas de Zambia hasta el punto de que puede no ser suficiente. También ha reforzado los argumentos morales a favor del perdón. Los otros deudores africanos de China estarán observando atentamente.

Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Carlos Gómez Abajo, es responsabilidad de CincoDías