El respiro veraniego para TUI puede ser efímero

Es mejor que intente captar capital ahora, porque puede haber otro confinamiento

Friedrich Joussen, CEO de Tui, en febrero.
Friedrich Joussen, CEO de Tui, en febrero. Peter Steffen/dpa

Los operadores de paquetes vacacionales comercian con su capacidad para eliminar los problemas de la planificación de las vacaciones. No está siendo así para los accionistas de TUI, puesto que el Covid-19 ha machacado al mayor operador turístico de Europa. La reapertura de los países mediterráneos a los turistas puede darles algún alivio. Cualquier respiro, sin embargo, será probablemente estacional.

El lema oficial de TUI (“descubre tu sonrisa”) ha sido sustituido por una cara triste desde que los confinamientos de toda Europa provocaron un colapso en los viajes y se cancelaron las reservas. La empresa alemana dirigida por Friedrich Joussen describió la pandemia como la mayor crisis a la que se ha enfrentado la industria.

También llega en un momento especialmente delicado. Las empresas de viajes dependen de los meses de verano para generar la mayor parte de sus beneficios, y los destinos populares del sur de Europa representaron más de la mitad de los ingresos de TUI en 2019.

Joussen se vio obligado a tomar medidas drásticas, reduciendo los costes operativos, de alrededor de 1.000 millones de euros al mes, en un 70%. Era necesario, dado que solo tenía suficiente dinero para sobrevivir alrededor de siete meses, suponiendo que no hubiera ingresos.

Con la reapertura de las economías, algunas vacaciones en el extranjero se salvarán. Habiendo perdido alrededor de tres cuartos de su valor entre el comienzo del año y mediados de mayo, las acciones de TUI se han recuperado en un 60% desde que España, uno de sus mayores mercados, anunció que los turistas podrían regresar a partir de julio.

Un aumento de las reservas de los europeos del norte, hambrientos de sol, más la venta de su joint venture de cruceros significan que Joussen debería poder evitar una crisis de efectivo inminente.

Aun así, cualquier alivio será probablemente fugaz. Las nuevas reglas de contabilidad de los arrendamientos implican que la deuda neta de TUI aumentó en un 149% interanual, hasta 4.900 millones de euros, a finales de marzo, equivalentes a más de 6 veces las ganancias del año pasado antes de intereses, impuestos y amortizaciones.

La previsión de un descenso del 40% interanual en los ingresos de este año y pérdidas operativas de 2.000 millones de euros (como predicen los analistas de Goldman Sachs) ejercerá una gran presión sobre el balance. Y las normas de cuarentena del Gobierno, particularmente las del Reino Unido, pueden mantener a los amantes del sol en casa.

Joussen tiene dos opciones: seguir a su colega británico On the Beach y recaudar capital entre los accionistas, o aguantar. Sin embargo, puede ser más difícil sacar partido de los inversores más tarde, sobre todo si hay un segundo confinamiento.

Siempre podría buscar un rescate, como hizo Deutsche Lufthansa. Pero, como descubrió la aerolínea, el Gobierno alemán y la Comisión Europea pueden insistir en términos punitivos y ventas de activos, así que captar capital ahora sería un movimiento prudente. El resurgimiento del sur de Europa ha salvado a Joussen de un verano de lluvia; debería disfrutar del sol mientras dure.

Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Carlos Gómez Abajo, es responsabilidad de CincoDías