Los financieros de Hong Kong tienen motivos para temer a Pekín

En el crac de 2015, China culpó y reprimió a los extranjeros con una ley similar a la que plantea ahora para la ciudad

El presidente chino, Xi Jinping, pasa por delante de varios delegados durante sesión de clausura de la Asamblea Popular Nacional de China, este jueves.
El presidente chino, Xi Jinping, pasa por delante de varios delegados durante sesión de clausura de la Asamblea Popular Nacional de China, este jueves. AP

Los financieros de Hong Kong deberían estudiar la lección que aprendió el hedge fund británico Man Group en el crac de China de 2015. Pekín detuvo a banqueros y brókeres, incluida la jefa de Man en China, mientras los medios públicos culpaban a fuerzas extranjeras de sabotear los mercados. La nueva ley de seguridad extenderá esa actitud a Hong Kong.

La legislación aprobada por el Partido Comunista incluye nuevas referencias en la Ley Básica de Hong Kong. Se centra en los actos de secesión, subversión del poder del Estado, terrorismo e “interferencia extranjera”, a los que las autoridades culpan de los disturbios.

Pekín asegura que se aplicará de forma restringida. Pero la amplia definición de la seguridad nacional va más allá de la política; incluye amenazas al rendimiento económico y del mercado. Eso se aplicó en 2015, cuando las Bolsas de Shanghái y Shenzhen perdieron en total más de 4 billones de dólares. Entonces, como ahora, los medios culparon explícitamente a los extranjeros, y Li Yifei, de Man Group, quedó en medio.

Los traders describieron una atmósfera de purga en la que los empleados delataban a sus jefes y rivales, acusándolos de “ventas en corto malintencionadas”, generalmente mediante derivados. La policía, que no entendía mucho de trading, tendió a ver cualquier posición como sabotaje. Li desapareció seis días, y su marido dijo que estaba ayudando a las autoridades, aunque más tarde ella afirmó que estaba meditando. Fue una de los muchos ejecutivos “invitados a tomar el té”. Otros fueron encarcelados; algunos se suicidaron.

Hong Kong se salvó, aunque el supervisor bursátil chino pidió información sobre inversores en corto contra firmas del país cotizadas en la Bolsa internacional local. Pero después, la ciudad se puso más dura con los críticos, multando a Moody’s por un informe y vetando al vendedor en corto Andrew Left. Ahora Pekín insertará sus órganos de seguridad directamente en Hong Kong. Primero vendrán por los manifestantes y sus apoyos. Si la economía y los mercados se hunden en el proceso, tendrán excusa para ir tras los inversores.

Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Carlos Gómez Abajo, es responsabilidad de CincoDías