La patronal de supermercados pide reactivar el turismo para salvar 3.500 tiendas

Reclama una apertura escalonada y segura para evitar cierres, especialmente entre los franquiciados

Ignacio García Magarzo, direcor general de Asedas.
Ignacio García Magarzo, direcor general de Asedas.

La prohibición para viajar entre provincias y para recibir turistas extranjeros en España no solo está afectando a hoteles, bares, restaurantes o agencias de viajes. La Asociación Española de Distribuidores, Autoservicios y Supermercados (Asedas), patronal que representa a empresas como Mercadona, Día o Ahorramás, reclamó ayer con carácter urgente la reactivación segura de turismo ante el gran impacto social y económico que el cierre del sector están teniendo en mcuhas zonas de España donde es estratégico. “El turismo es fundamental para nuestra economía, por lo que llevar a cabo una apertura segura es urgente para los numerosos sectores que dependen de esta actividad estratégica en amplias zonas de España. Entre ellos, la distribución de comercio de alimentación que está especializada en el servicio los turistas y que se está viendo fuertemente afectada por la actual situación”, remarca Ignacio García Magarzo, director general de Asedas.

Los cálculos de la patronal calculan que hay 3.500 puntos de ventas afectados y que los establecimientos situados en el litoral y en zonas turísticas de montaña pueden llegar a alcanar hasta el 30% del total de establecimientos. Entre los más perjudicados se encuentran los franquiciados, que tienen que pagar un canon anual, pese a tener las tiendas cerradas al encontrarse en zonas turísticas. Asedas recalca que el impacto negativo es doble en estos enclaves, puesto que la gran mayoría de habitantes está suspendidda de empleo al trabajar en actividades ligadas al turismo. "En muchas cadenas, el mantenimiento de la actividad en establecimientos situados en zonas residenciales ha permitido mantener el empleo de las tiendas centradas en el turismo, que se han visto obligadas a cerrar", asegura en un comunicado.

De hecho, las tiendas de alimentación son de las pocas actividades que se han librado de las restricciones durante el estado de alarma y han tenido que hacer un despliegue sin precedentes para garantizar el suministro de alimentos a toda la población confinadas. Asedas calcula que eso ha elevado entre un 20% y un 25% los costes operativos de los supermercados, con una factura cercana a los 200 millones de euros. En el otro lado, las ventas se han disparado en determinados productos. Y un buen ejemplo se ha producido en Día, uno de los socios de Asedas, que obtuvo unas ventas de 19 millones de euros por los canales online en abril, lo que supuso triplicar los datos que venía registrando mensualmente desde principios de año. Para poder prestar el servicio con garantías, la cadena tuvo que cerrar 13 tiendas para convertirlas en almacenes exclusivos para la preparación de pedidos online y también alcanzó un acuerdo con la cadena de repartos Glovo para hacer entregas en el mismo día.

Normas
Entra en El País para participar