Infraestructuras

ACS gana 201 millones, un 28,5% menos, lastrada por el desplome en la actividad de Abertis

La contribución de la concesionaria hasta marzo baja en 50 millones de ebitda y 40 millones de beneficio neto

El presidente de ACS, Florentino Pérez.
El presidente de ACS, Florentino Pérez.

Los resultados de ACS en el primer trimestre reflejan claramente el impacto del Covid-19 en los negocios de la participada Abertis y de la filial Clece. El beneficio neto del grupo que preside Florentino Pérez cae un 28,5%, hasta los 201 millones. ACS ha mejorado sus ventas un 3,1% en el periodo, subiendo hasta los 9.553 millones, pero el ebitda, en el que ya se consolida la concesionaria catalana de autopistas, se resiente un 8,3% y baja a 751 millones. El margen de ebitda del 8,8% de marzo de 2019 es ahora del 7,9%.

Las medidas de confinamiento y restricciones a la movilidad lastraron ya en marzo el tráfico gestionado por Abertis, que mantiene en abril y mayo fuertes caídas en la intensidad de vehículos en sus carreteras. Su contribución al ebitda de ACS ha caído en 50 millones de euros, pasando de sumar 54 millones en el primer trimestre de 2019 a entregar ahora 3 millones a ACS. En la línea del beneficio neto, Abertis aporta 40 millones menos que hace un año.

El resultado de la participada en este arranque de 2020 refleja un retroceso del 15% en ingresos, hasta los 1.043 millones; un ebitda de 667 millones, lo que implica una caída del 17%, y un hundimiento del beneficio neto del 48%, hasta los 119 millones. En este contexto, la concesionaria ha pagado el 50% del dividendo de 875 millones previsto y deja para noviembre la decisión de completar la remuneración a sus accionistas. Para entonces, Atlantia y ACS han supeditado la decisión a que Abertis pueda conservar la nota crediticia de investment grade.

Remuneración a los accionistas

Los accionistas de ACS cobraron el pasado marzo un dividendo de 0,449 euros por acción, optando el 66% del capital por la recepción de esa retribución en acciones del grupo. Ya en la junta de accionistas celebrada el pasado 8 de mayo, la compañía  aprobó un nuevo dividendo flexible que totaliza 1,99 euros por título para este año. Esta nueva remuneración se ejecutará en dos plazos: el primero en julio, por un importe aproximado de 1,54 euros por título; y el segundo en febrero de 2021 por 0,45 euros por acción.

La firma de servicios Clece, por su parte, ha visto reducidas notablemente las actividades de limpieza y mantenimiento de las infraestructuras sociales que han cesado su actividad, como colegios o centros de ocio. Sin embargo, se ha reforzado la actividad en centros hospitalarios y dependencias públicas. El impacto de Clece en el ebitda y resultado neto ha sido de una reducción de 12,4 y 10,3 millones de euros, respectivamente.

El beneficio neto también se ha visto afectado en 30 millones por las diferencias en la valoración de instrumentos financieros.

Los ingresos de ACS, con los citados 9.553 millones, se reparten en un 50,9% en América del Norte; un 21% en la región Asia-Pacífico; un 13,3% en España, y el 9,8% en el resto de Europa. Las ventas se han resentido un 16% en Europa y un 12% en Asia-Pacífico, mientras crecen en América del Norte y Latinoamérica un 16% y 22%, respectivamente. En España, la facturación del grupo cae un 19%.

Construcción y Servicios Industriales aguantan

ACS ha asegurado esta mañana que sus dos actividades de mayor volumen, Construcción y Servicios Industriales, han tenido un impacto de la crisis sanitaria mucho menor. , tal y como avanzó el presidente en la junta de accionistas del pasado día 8. Sin tener en cuenta a Abertis, el beneficio bruto de explotación del resto de actividades se reduce un 2,7%.

En Construcción resalta el crecimiento de ventas de la estadounidense Turner, mientras que el resultado de la australiana Cimic se ha visto afectado por la devaluación del dólar australiano. Sobre este negocio, el consejero delegado Marcelino Fernández Verdes ha explicado ante analistas e inversores que no se esperan contratiempos en los proyectos motivados por la pandemia.

La cartera global de ACS baja a 73.196 millones, un 2,9% por debajo del volumen de hace 12 meses. Eliminando el efecto del tipo de cambio, la reserva de contratos crece un 1,2%.

La empresa ha reiterado esta mañana que cuenta con un importante colchón de liquidez para afrontar la crisis. La deuda neta al cierre de marzo es de 2.374 millones de euros, equivalente a 0,8 veces el ebitda anualizado. La cifra ha crecido en 1.477 millones de euros frente a marzo de 2019 una vez que el grupo se ha visto obligado a realizar pagos por la salida del mercado de Oriente Medio por parte de CIMIC por un importe de 800 millones de euros.

La posición de efectivo, por su parte, es de 9.054 millones, a lo que se suman 3.329 millones de euros en líneas de crédito disponibles. Junto a esos más de 12.000 millones de liquidez, ACS cuenta con activos financieros corrientes por más de 1.500 millones.

En el capítulo de las inversiones, la compañía ha culminado el trimestre con 343 millones netos, un 37% menos ante mayores desinversiones. Hasta 155 millones de euros corresponden a la adquisición de maquinaria y equipamiento para los proyectos de minería, obra civil e instalaciones industriales. También se recoge la inversión de 103 millones realizada por Hochtief para incrementar su participación en Cimic, y 121 millones destinados a proyectos de energía. Las desinversiones, esencialmente por la venta de activos de Iridium, alcanzan los 178 millones de euros.

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