Uber y Lyft deberán ir más allá de los recortes para llenar el depósito

Aunque crezca la comida a domicilio, la rentabilidad a largo plazo seguirá dependiendo de los VTC

Protesta contra Uber y Lyft en Los Ángeles, el 16 de abril.
Protesta contra Uber y Lyft en Los Ángeles, el 16 de abril. AFP

Uber y Lyft tienen que ver más allá de los recortes de costes para llenar el depósito de ganancias. Están recortando personal en plena caída de su negocio principal, pero la reducción de gastos solo llega hasta cierto punto.

El Covid-19 ha hecho fracasar la esperanza de Uber de que 2020 fuera el año de la rentabilidad. El jueves anunció 3.500 millones de dólares de ingresos en el primer trimestre, un 14% más que hace un año, y pérdidas netas de 2.900 millones. Va a despedir al 14% del personal. El negocio de Lyft, que está sobre todo en EE UU, no se vio afectado hasta mediados de marzo. Los ingresos del trimestre subieron un 23% pero en abril los viajes cayeron un 75%. Desde entonces se han estabilizado, pero los ejecutivos advierten de que habrá “vientos en contra significativos” durante algún tiempo. Los costes fijos y los gastos de capital caerán en 550 millones este año, incluyendo un recorte de personal del 17%.

El descenso de los gastos ayuda. Lyft podría alcanzar beneficios en el ebitda ajustado con una reducción de hasta un 20% en el volumen de viajes. Uber tuvo pérdidas trimestrales de 612 millones en el ebitda ajustado. Pero la capacidad de hacer dinero también depende de generar ingresos.

Uber puede ampararse en otros negocios. Las ventas de Eats crecieron un 53%. Lyft dice que no planea entrar en el sector, aunque en abril comenzó a llevar comidas y suministros médicos a agencias públicas y organizaciones sanitarias. Uber está entregando artículos de algunos minoristas y paquetes de asistencia de parientes y amigos en ciudades escogidas. También lidera una inversión de 170 millones en Lime (patinetes).

Pero la rentabilidad a largo plazo seguirá dependiendo de los VTC. La unidad de coches autónomos de Lyft se vio afectada por la reducción de costes, aunque no dice por cuánto. El gasto general en I+D cayó casi un 60%. En Uber subió un 58%. Otro brote en otoño podría provocar más recortes de gastos y retrasar la recuperación económica. El camino hacia la rentabilidad dependerá de la capacidad de las empresas para equilibrar el corto y el largo plazo.

Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Carlos Gómez Abajo, es responsabilidad de CincoDías