Repsol, Iberdrola, Telefónica, ACS, Ferrovial y Naturgy pagan dividendo pese a la crisis

14 empresas del Ibex retribuyen y el resto no lo hará o lo condiciona a la evolución del negocio

Repsol, Iberdrola, Telefónica, ACS, Ferrovial y Naturgy pagan dividendo pese a la crisis

La crisis del coronavirus se ha llevado por delante la política de retribución al accionista del Ibex 35, el índice que reúne a las compañías cotizadas más importantes del país. Aunque hay algunas notables excepciones de firmas que han optado por mantener el dividendo, la gran mayoría lo ha suspendido o lo ha rebajado. Y otras han vuelto a la práctica de ofrecer la posibilidad de cobrar el dividendo en forma de acciones.

“Es un movimiento motivado primero, por la prudencia financiera de los directivos; segundo, por las recomendaciones específicas de los supervisores financieros; y, en tercer lugar, por una percepción social negativa al reparto de dividendos en este contexto de crisis”, explica el presidente de la gestora de fondos Buy&Hold, Julián Pascual.

Las compañías, cuando obtienen sus beneficios anuales, tienen básicamente tres opciones: reinvertirlos en nuevos proyectos, repartirlos entre sus accionistas o utilizarlos para reforzar la solvencia de la empresa. En un contexto de mercado en que los ingresos de casi todos los sectores de actividad se van a ver seriamente dañado, es razonable priorizar el refuerzo del capital y garantizar la liquidez, frente a retribuir a los dueños de la firma.

La revisión generalizada de la política de dividendos comenzó cuando se declaró el estado de alarma. El 23 de marzo, Coca Cola European Partners anunció que retiraba sus previsiones de beneficios, su programa de compra de acciones y que dejaba en el aire el pago de dividendos. Ese mismo día, Ana Botín, presidenta de Banco Santander, anunciaba que se reducía el sueldo un 50% y que suspendía el pago dividendo de noviembre.

Unos días más tarde, el 31 de marzo, el Banco Central Europeo y la Autoridad Bancaria Europea (EBA, por sus siglas e inglés) pedían a las entidades financieras que cancelaran las remuneraciones a los accionistas hasta, al menos, octubre de este año. Los reguladores quieren que se priorice la capacidad de los bancos para absorber pérdidas, ante un más que probable aumento de la morosidad, y sobre todo, de favorecer la concesión de crédito. Entre finales de marzo y principios de abril, todas las entidades de crédito anunciaron la cancelación de su política de dividendos. Bankia (que iba a pagar un superdividendo extraordinario de 2.500 millones de euros), BBVA, CaixaBank, Sabadell... atendieron los requerimientos de los supervisores.

“Este movimiento de suspensión temporal del dividendo y, en algunos casos de la recompra de acciones propias, no solo ha afectado a los bancos, sino también a otras empresas de diversos sectores, tales como Aena, Inditex, Amadeus, Fluidra, A3Media o Applus”, recuerda Munesh Melwani, fundador de la gestora de activos Cross Capital.

Ha habido algunas excepciones a la regla general. Especialmente en relación al dividendo complementario con cargo a 2019. Es el caso de Mapfre. Su junta de accionistas, que se celebró justo antes de que se declarara el estado de alarma, ya había aprobado el abono de ese dividendo. Lo que hizo después el consejo de la aseguradora es dejar en el aire la decisión sobre el dividendo de 2020. El supervisor europeo de seguros, Eiopa, también había recomendado la limitación de los pagos a los accionistas.

Siemens Gamesa también hará un pago con cargo a los resultados del año pasado.

Una solución a la que han acudido varias corporaciones es recuperar el pago de los dividendos en forma de acciones. El caso más emblemático es Telefónica. Ofrece abonar con esa fórmula el segundo tramo del dividendo de 2019 y el primero de 2020 (entre ambos suman 0,4 euros por acción). Es una propuesta flexible y el accionista puede cobrar en efectivo.

Repsol pagará en julio un dividendo de 0,55 euros por acción que podrá ser en acciones o en efectivo, aunque suprimió la recompra de acciones. Ferrovial, por su parte, ha aprobado un programa de dividendo flexible, que el consejo irá modulando en función de la evolución del negocio.

“Hay que tener un poco de perspectiva con todas estas suspensiones del pago de dividendos. En general, se explican por un elemento puntual, como es la crisis del coronavirus. A medida que se vayan abriendo las economías, los beneficios volverán a crecer. Poco a poco se volverá a una normalidad”, explica Celso Otero, gestor de fondos de Renta 4 Banco. “Creo que para el inversor lo más importante es tener presente la capacidad de generación de beneficios a largo plazo, más que mirar la política de dividendos”.Hay que recordar, que las compañías del Ibex 35 no representan ni el 2% del total de activos financieros a los que puede acceder un inversor minorista.

Otro grupo de compañías, como es el caso de Acciona, no ha llegado a suprimir el dividendo, pero lo ha recortado un 50%. Merlin ha adoptado la misma estrategia: ha optado por abonar 0,15 euros del dividendo previsto de 0,32 euros y dejar en suspenso los 0,17 euros restantes.

En el grupo de las compañías que mantienen su retribución al accionista destacan las eléctricas. Este tipo de compañías, que operan en un segmento muy regulado y donde la elasticidad de la demanda es muy baja, han podido mantener el nivel de ingresos.

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