Telefónica se enfrenta a la mayor operación de la era Pallete con la posible fusión de O2 y Virgin Media

Liberty Global pagaría al grupo español por integrar sus filiales

Estudian fusionar sus negocios en una sociedad al 50%

José María Álvarez-Pallete, presidente de Telefónica.
José María Álvarez-Pallete, presidente de Telefónica.

Telefónica parece dispuesta a encarar esta semana su mayor operación en la era Pallete, la fusión de su filial británica O2 con Virgin Media, división en Reino Unido de Liberty Global. Una transacción, adelantada por Bloomberg el pasado viernes, de fuerte calado estratégico en uno de los principales mercados de la operadora española.

La prensa británica especula este domingo sobre cómo puede ser la estructura de la operación. El diario The Telegraph apunta a una joint venture con la misma participación para Telefónica y Liberty Global.

En principio, Telefónica contribuiría con O2, filial que está libre de carga de deuda, y a cambio recibiría un pago por parte de Liberty Global, que sería destinado a reducir deuda. La compañía de John Malone atribuía a Virgin Media una deuda bruta por encima de 15.000 millones de dólares (unos 13.530 millones de euros) al cierre de 2019, la mayor parte del propio grupo. Liberty sumaba una deuda bruta superior a 26.300 millones de dólares, si bien con una posición de liquidez de 11.100 millones, de los que 8.100 millones correspondían a la tesorería y el resto a líneas de crédito disponibles.

El diario apunta que ambas partes estuvieron negociando el fin de semana, de cara a cerrar una operación que puede cambiar la estructura del sector de las telecos en Reino Unido, al unirse uno de los principales operadores de móvil con una de las mayores compañías de banda ancha fija. La nueva empresa retaría a BT, único gran operador convergente fijo-móvil. El acuerdo se anunciaría oficialmente el miércoles, si bien todo dependerá de si se cierra el acuerdo o no. Telefónica tiene previsto presentar sus resultados del primer trimestre el 7 de mayo.

Valoraciones

En el mercado ya se están haciendo valoraciones sobre las participaciones de ambas compañías. Así, Bloomberg Intelligence apuntaba este fin de semana que Virgin Media es más rentable en términos operativos que O2, si bien debe afrontar mayores gastos de capital derivados de los despliegues de banda ancha. Además, recordaba que los analistas de Goldman Sachs otorgan un valor de empresa a O2 de 12.400 millones de libras esterlinas (unos 14.000 millones de euros), por 12.300 millones de Virgin Media.

De momento, ninguna de las partes se ha pronunciado sobre la transacción. No obstante, los mercados financieros sí han dado credibilidad a la transacción. El pasado viernes, día en el que las Bolsas europeas estuvieron cerradas por jornada festiva, los ADR de Telefónica en Wall Street subieron más de un 6%, mientras que las acciones de Liberty Global se dispararon más de un 14%.

En la presentación de sus resultados del cuarto trimestre de 2019, en febrero pasado, Liberty Global ya indicó que uno de los objetivos prioritarios pasaba por explotar las oportunidades en Reino Unido, su principal mercado tras la venta a Vodafone de los activos en Europa Central en 2019, incluyendo la filial alemana. Liberty Media es una compañía que cuenta con experiencia para operar con socios. Un ejemplo es Holanda. La compañía de John Malone integró en 2016 su filial local, Ziggo, con la división en los Países Bajos de Vodafone.

La integración de O2 y Virgin Media daría lugar a un operador de mayor tamaño en un momento de gran complejidad. Por un lado, porque Reino Unido se enfrente a una grave crisis económica que podría dar lugar a una caída de precios con una mayor generalización de las tarifas convergentes, donde la citada BT es el principal actor. Por otro, las telecos británicas deben afrontar en los próximos meses las subastas de espectro para 5G, con el consiguiente esfuerzo posterior en el despliegue de redes. O2 lanzó sus primeros servicios de 5G el pasado año.

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