Bezos pone a los accionistas los últimos en el reparto del botín

Gastar para tener una fuerza de trabajo más feliz sugiere un nuevo y bienvenido enfoque

Protesta contra Jeff Bezos ante una de sus residencias, en Washington DC (EE UU), el 29 de abril.
Protesta contra Jeff Bezos ante una de sus residencias, en Washington DC (EE UU), el 29 de abril. REUTERS

Jeff Bezos planea repartir 4.000 millones de dólares, y sus accionistas son los últimos de la fila. Los ingresos de Amazon subieron un 26% en el primer trimestre, y la firma cree que podría crecer más rápido en este. Bezos ha decidido inteligentemente compartir el botín del Covid-19 principalmente con los clientes y el personal.

El brote ha creado una demanda continuada similar a la de las Navidades. Pero también ha traído problemas, desde cuellos de botella logísticos hasta malestar entre el personal de almacén. Bezos dice que destinará todos los beneficios operativos previstos para el trimestre en curso a gastos relacionados con el virus para mejorar el servicio y ayudar a los empleados. La compañía espera que el botín de 4.000 millones previsto para abril-junio se sitúe ahora entre los 1.500 millones de pérdidas y los 1.500 millones de ganancias.

Es un buen momento para mostrar aprecio por los empleados. Amazon ha hecho una gran cantidad de contrataciones. El aumento del paro significa que no tendrá escasez de candidatos. Pero los empleados actuales protestan por las condiciones y la paga. Reclaman cerrar los centros de distribución donde ha habido positivos del virus, y mantener la paga durante el cierre.

Aunque Amazon no ha explicado cómo funcionará el gasto extra (parte de los 4.000 millones reflejan pérdidas por el distanciamiento físico, por ejemplo) Bezos tiene margen para hacer un movimiento audaz. Mientras que muchas compañías están reportando pérdidas relacionadas con el virus, el retorno total para los accionistas de Amazon en lo que va del año es del 34%, frente al -8,5% del S&P 500. El retorno sobre el capital en 2019 fue un generoso 22%.

Amazon ya ha hecho algunas mejoras. Ha subido los salarios de los trabajadores en 2 dólares la hora y ha duplicado la compensación por horas extras hasta mediados de mayo, con lo que sus costes salariales adicionales por el virus ascienden a casi 700 millones. Gastar para tener una fuerza de trabajo más feliz sugiere un nuevo y bienvenido enfoque. Al mismo tiempo, poner los últimos a los accionistas es un clásico de Bezos.

Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Carlos Gómez Abajo, es responsabilidad de CincoDías