La digitalización empresarial y el coronavirus

En unas semanas de confinamiento se ha avanzado el equivalente a cinco años en crecimiento de mercado

La digitalización empresarial
y el coronavirus

Acostumbrados como estábamos a comunicarnos con el móvil o informarnos a través de internet siempre y cuando queríamos, no era de extrañar que tanto las comunicaciones como la información se consideraran pilares clave de la sociedad. Ahora, tras varias semanas de confinamiento obligado por el Covid-19, no solo se han reivindicado como servicios esenciales, sino que también han pasado a ser parte fundamental de la solución a esta crisis.

Llevamos años hablando de la transformación digital de la economía y de las empresas. Pues bien, en este duro momento que atravesamos, con millones de personas teletrabajando desde sus casas, es cuando muchas empresas están comprobando qué tan digitalizadas están. Sabemos que, además de una buena red de comunicaciones, buena parte del éxito de esa transformación se debe a los servicios cloud, los servicios en la nube. Son imprescindibles para que empresas públicas, privadas y organismos de todo tipo puedan seguir operando al disponer de las herramientas y tecnología necesarias para que sus equipos puedan seguir funcionando desde cualquier parte del mundo.

Pues bien, esta pandemia ha sorprendido a muchas empresas, sobre todo a las pymes, en un nivel de transformación digital muy básico y sin las herramientas y servicios necesarios para poder garantizar la continuidad de sus negocios. Vemos, por ejemplo, que actualmente aproximadamente el 30% de las empresas todavía no cuenta con ningún servicio cloud y que casi un 80% sigue almacenando su información en discos duros locales y no en la nube.

Está mal admitirlo, pero el coronavirus se ha convertido en un magnífico evangelizador que ha logrado lo que una intensa labor comercial hubiera conseguido en varios años. Solo en unas semanas de confinamiento hemos visto que se ha avanzado el equivalente a cinco años en cuanto a crecimiento de mercado con un incremento inusitado de compra de servicios cloud y el tráfico que están generando en las redes.

La necesidad de brindar soporte remoto al trabajo tiene un gran impacto en el plan de continuidad de un negocio. Más fundamental aún si cabe en estas circunstancias en las que ninguna empresa puede evitar las implicaciones de la intervención del Gobierno, la restricción de movimientos o las políticas de recursos humanos para los empleados. Es en momentos como el actual cuando las estrategias efectivas de trabajo en remoto son esenciales para mantener a los empleados conectados y, por tanto, la propia operativa de la empresa.

En estas semanas en las que ha surgido un inusitado interés por las tecnologías y servicios que facilitan el teletrabajo, es muy importante tener un plan bien estructurado para que la actividad, sea cual sea, no pare. Un plan en el que debe estar implicado no solo el área de TI, principal responsable de la implementación tecnológica en las empresas, sino también la de recursos humanos y otros departamentos.

En ese plan deben estar contempladas recomendaciones básicas como poder permitir entornos de colaboración y comunicación seguros, tanto internamente entre compañeros de trabajo, como externamente con proveedores y clientes; brindar a los empleados las herramientas necesarias como cámaras web externas, software y auriculares; o servicios en la nube de colaboración, comunicación o almacenamiento.

Es fundamental también tener en cuenta el impacto que los cambios tan repentinos a nivel tecnológico y de capacidad pueden tener en los empleados, por lo que es recomendable revisar el enfoque de los procesos, la gestión de las tareas y el trabajo en equipo con el objetivo de contar con los canales de comunicación necesarios que ayuden a los empleados cuando y donde lo necesiten.

Es cierto que no todos los negocios van a poder garantizar la continuidad de sus operaciones gracias al despliegue de medidas como el teletrabajo o a llevar sus aplicaciones de negocio a la nube. A nadie se le escapa que un fisioterapeuta o un restaurante tienen difícil seguir prestando sus servicios y, sin embargo, son muchos los que se están beneficiando de haber avanzado en la digitalización de sus negocios. Restaurantes que, a través de su app de reservas o su web, nos proponen una nueva fecha para nuestra reserva y nos invitan a seguir su blog de recetas para hacernos más llevadera la cuarentena; el fisioterapeuta que nos da consejos y se ofrece a hacernos una sesión guiada de ejercicios a distancia; o las clases de piano por Skype de nuestros hijos.

No todas las medidas que se implanten serán siempre de cara al cliente. Las empresas también pueden aprovechar estos días de parón de actividad en algunos sectores para explorar cómo migrar parte de los procesos que ejecutan habitualmente desde sus servidores a la nube y pagar en función del uso que hagan de ellos y que les permitirían un mayor nivel de seguridad y ubicuidad en el acceso. Es un buen momento para analizar cómo nuestros vendedores y proveedores se relacionan con nosotros y descubrir nuevas formas de interactuar con nuestros clientes. Muchas de las interacciones se podrán agilizar permitiendo el acceso y el intercambio de ficheros desde el móvil y compartiendo en la nube los documentos necesarios para la actividad.

Son todas estas decisiones tecnológicas y de redimensionamiento que en épocas de crisis o situaciones imprevistas se hacen más necesarias que nunca. Es posible que el Covid-19 haya pillado por sorpresa a muchas empresas en medio de su proceso de transformación digital o, incluso, sin haberlo iniciado, pero está demostrado que independientemente de que estemos más o menos preparados para emprenderlo, con los recursos y los equipos adecuados, todas las empresas y entidades, independientemente de su tamaño, pueden ser capaces de abordarlo, superarlo y seguir siendo competitivas en todo momento.

Hugo de los Santos es Director de Telefónica Tech Cloud