Las empresas familiares vislumbran la recuperación,... para 2021

Los empresarios coinciden en que habrá sectores que tarden aún más en recuperarse.

pymes familiares

Los empresarios con negocios familiares representan uno de los colectivos más afectados por la crisis del coronavirus. Algunos de ellos han querido reivindicar su papel para salir de esta situación y se han reafirmado en su voluntad de unirse para trasladar a la sociedad un mensaje de compromiso con la actividad y con el empleo.

Así lo han querido comunicar desde la Asociación de la Empresa Familiar de Madrid (ADEFAM), tras un encuentro online organizado junto a asociaciones similares de Cantabria y de Castilla y León. Mantener el crecimiento económico, generar empleo y asegurar el bienestar en las regiones en las que operan son algunos de los principales objetivos de estos empresarios, que también han coincidido en apostar por la innovación para reforzar el valor de sus productos en un momento tan disruptivo como el que vivimos.

En cualquier caso, no esperan que se supere esta crisis económica hasta la segunda mitad de 2021, teniendo presente que habrá sectores que sufrirán más que otros.

En el evento, uno de estos empresarios –Clemente González-, destacó que estamos ante una “guerra mundial biológica” y que no tenemos experiencia ni sabemos cuantificar “el impacto que va a tener a nivel global y en cada una de nuestras generaciones”.

Para Juan Parés, es en estos momentos difíciles cuando se ve el valor de las personas que componen el grupo, por lo que las medidas de protección de la salud y de ajuste de empleo tomadas por su empresa han ido enfocadas a transmitir tranquilidad a toda la plantilla.

Este empresario también expresó su confianza en que la experiencia del Covid-19 sirva a todas las empresas para aprender que los negocios deben ser “más humanos” y que el altruismo que estamos observando nos lleva a “entender de otra manera las relaciones globales en cuanto a cooperación”.

Por otro lado, Cesar Pontvianne opinó que en el sector de la automoción, al que pertenece su empresa, la situación será muy complicada. “Aunque España es el segundo fabricante de Europa, no disponemos de ninguna marca propia y habrá una tendencia a nacionalizar la producción”, argumentó.

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