¿Quiénes son los gigantes farmacéuticos en la carrera por encontrar la vacuna?

Compañías chinas, estadounidenses o suizas pugnan por encontrar un remedio a la pandemia

¿Quiénes son los gigantes farmacéuticos en la carrera por encontrar la vacuna?

Desde que empezó 2020 se ha desatado una carrera contrarreloj para ver qué laboratorio farmacéutico es capaz de desarrollar vacunas que frenen la pandemia del coronavirus o fármacos que reduzcan su mortalidad.

Las grandes farmacéuticas mundiales, como Novartis, Roche, Pfizer, Astrazeneca, Johnson & Johnson, pugnan con firmas chinas o con nuevas compañías de biotecnología, como Gilead, para conseguir frenar la enfermedad y reducir los tiempos de confinamiento.

La capacidad para producir test efectivos que detecten qué personas tienen el Covid-19 también se ha vuelto fundamental.

En China, la firma CanSino Biologics trabaja con el ejército para desarrollar la vacuna, y ya están en la segunda fase de los ensayos clínicos. Las acciones de esta compañía han multiplicado casi por tres su valor en lo que va de año.

En la Bolsa de Shangai, firmas como Jiangsu Wuzhong Industrial o Shandong Lukang Pharma, también se han disparado en el ejercicio.


1. Gilead: la compañía del momento cotiza cara

Gilead es una de las grandes compañías mundiales de biotecnología. Con una capitalización cercana a los 100.000 millones de dólares, era una gran desconocida para el gran público hasta el estallido de la pandemia del coronavirus. Los buenos resultados obtenidos por su fármaco Remdesivir han hecho que Gilead salte a los titulares y que su cotización haya pasado de los 65 dólares de comienzos de año a marcar máximos en 83 dólares (+30%).

 “Hemos incorporado a nuestra cartera Gilead Science ya que pensamos que es una de las mejor posicionadas dentro del sector y que tiene probabilidades de conseguir una vacuna contra el coronavirus”, explican desde la firma Metagestión. Desde su fundación en 1987, Gilead se ha convertido en un referente en el desarrollo de medicamentos antirretrovirales para tratar pacientes infectados con VIH, hepatitis B o gripe. Cuenta con más de 11.000 empleados.

“La cuestión es que ahora Gilead se ha revalorizado demasiado rápido, y no sabemos si estará a la altura de las expectativas”, apunta Juan Martínez, de Abante Biotech.

El viernes, las acciones de la compañía se dispararon un 8% después de que se hiciera público un informe en que se desvelaba que un de sus fármacos está siendo muy efectivo en los pacientes con coronavirus. Las pruebas aún son muy preliminares.


2. Abbott: un laboratorio que seduce a los expertos

Stefan Blum es gestor de fondos en Bellevue AM, una prestigiosa boutique suiza. Desde hace una década lleva las riendas de un fondo de tecnologías médicas. La primera posición de su cartera es el laboratorio estadounidense Abbott. “Tenemos el máximo legal permitido invertido en esta firma, el 9,9%. Es un buen ejemplo de todas las virtudes del sector de servicios y tecnologías sanitarias, por su capacidad de innovación, por operar en mercados resilientes, por su amplia diversificación y por su sólido balance”, explica.

Abbott se ha visto afectada negativamente por el coronavirus, especialmente en sus ventas de detección de patologías cardiacas. Sin embargo, la firma ha sido capaz de desarrollar un test para detectar el Covid-19. “Estoy convencido de que el grupo va a salir reforzado de la crisis del coronavirus”, apunta el experto.

La compañía estadounidense tiene una capitalización bursátil de 170.000 millones de dólares, tras haberse revalorizado un 10%. Cuenta con 107.000 empleados y en 2019 facturó 32.000 millones de dólares.

De los 23 analistas que monitorizan la evolución de la firma, 18 recomiendan comprar. Tras las últimas subidas, Abbott estaría ya muy cerca de su precio objetivo, fijado de media en 98 dólares por acción.


3. Roche: nueva prueba para anticuerpos de Covid-19

La farmacéutica suiza Roche anunció el viernes que ha desarrollado una prueba de anticuerpos para el Covid-19 que calcula que podrá comenzar a vender a principios del próximo mes. Este avance agregará otra de las herramientas de diagnóstico que los expertos ven clave de cara a levantar las medidas de distanciamiento social en todo el mundo.

La compañía con sede en Basilea explicó que estará disponible en mayo en los países que aceptan la normativa europea y que, en breve, recibirá la autorización para utilizar los test en Estados Unidos.

Las acciones de la firma se dispararon cerca de un 2% el viernes, y ya cotizan por encima de los niveles de comienzos de año.

Roche es uno de los gigantes farmacéuticos mundiales. En 2019 facturó 57.300 millones de euros (+8%) y logró un beneficio de 13.146 millones de euros (+33%). El grupo tiene la patente sobre fármacos como el ansiolítico Valium, el antiviral Tamiflu y el antiacné Roaccutane.

De los 28 analistas que siguen este valor, 20 recomiendan aumentar posiciones. El precio objetivo que le otorgan de media es de 325 francos suizos, lo que le otorga un potencial de revalorización del 6,5% respecto al precio de los últimos días.


4. Translate Bio: a la búsqueda de una cura eficaz gracias a los genes

Esta compañía especializada en la expresión genética, el proceso mediante el cual la información del ADN se traduce en órdenes para que las células produzcan las proteínas fundamentales para la vida, también está desarrollando su propio tratamiento contra el virus. Usando su experiencia con el ARN mensajero, el elemento clave en la expresión genética, y colaborando con la firma francesa Sanofi, pretende crear su propio candidato de vacuna anti-Covid-19.

“A diferencia de cómo se hacen las vacunas tradicionales [meter partes del virus dentro del cuerpo para generar anticuerpos], esta genera anticuerpos de forma más rápida y eficaz”, explican desde Abante Biotech, firma que ha tomado una posición estratégica en Translate Bio (véase entrevista en la página siguiente).

Con todo, Translate Bio es una empresa de pequeño tamaño que, además, viene arrastrando problemas de rentabilidad. A cierre de 2019, los ingresos de la empresa fueron de 7,8 millones de dólares, mientras que los gastos se elevaron a 123,57 millones de dólares. Las pérdidas totales ascendieron a 115,76 millones, lo que supone un incremento en 11,53 millones de dólares frente al anterior ejercicio. Pese a los fuertes vaivenes en el precio de sus acciones, en lo que va de 2020 los títulos de Translate Bio se han revalorizado un 23%.


5. Akers Biosciences:  la firma que se disparó un 344% en dos sesiones

Akers Biosciences es la prueba de lo que puede llegar a provocar la locura inversora cuando una empresa anuncia un avance en el camino hacia la vacuna del Covid-19. En solo dos sesiones, sus acciones se dispararon un 344%. En concreto, Akers desveló que, junto a Premas Biotech, consiguió clonar con éxito todos los antígenos del coronavirus que fueron seleccionados como candidatos a la creación de una vacuna. Los antígenos son una sustancia que desencadena la formación de anticuerpos específicos y son claves a la hora de generar una posible respuesta inmunitaria.

Según se detalla en su último informe anual, Akers es una microempresa en la que las pérdidas económicas son una constante. “Hemos registrado pérdidas netas en la mayoría de los ejercicios desde nuestra creación. En 2019 fueron de 3,88 millones de dólares y de 10,84 millones de dólares en 2018. A 31 de diciembre de 2019, el déficit acumulado de Akers ascendía a 119,58 millones de dólares. Los ingresos de la empresa cayeron un 5% en 2019, hasta los 1,57 millones de dólares”, explican.

Respecto al futuro éxito de su proyecto de vacuna, Akers advertía en sus resultados de 2019 de que “no hay ninguna garantía de que la Administración Federal de Alimentos y Medicinas apruebe alguno de nuestros proyectos”. No obstante, este año ya acumula una subida del 30%.


6. Sanofi: posible vacuna para mitad de 2021

Con 100.000 empleados en más de 100 países y una capitalización de 104.000 millones de euros, la francesa Sanofi es uno de los titanes de la carrera por una vacuna. En su guerra contra la pandemia, se ha aliado con otras firmas. Sanofi produce hidroxicloroquina, un antiviral usado contra la malaria que, según han apuntado algunos limitados estudios clínicos independientes, podría llegar a tener eficacia a la hora de reducir la carga vírica del Covid-19. Sanofi recuerda en su web que su medicamento no ha sido indicado como una alternativa para combatir al virus por parte de ningún país y que, hoy por hoy, no hay suficientes evidencias clínicas como para sacar ninguna conclusión.

Más allá de este medicamento, Sanofi se afana en el desarrollo de una vacuna con la ayuda de otras organizaciones, como la ya mencionada Translate Bio o el también gigante británico GSK.

Según anunciaron Sanofi y GSK, ambas firmas esperan que su colaboración permita completar el desarrollo requerido para la disponibilidad de la vacuna para la segunda mitad de 2021. Advierten de que esto se lograría en el caso de que los ensayos clínicos vayan bien y obtengan el visto bueno de las autoridades. Desde enero, sus acciones caen un 8% en la Bolsa de París.


7. Pfizer: atacando al Covid-19 desde diferentes ángulos

Pfizer es otro de los gigantes de la industria farmacéutica. Su capitalización de mercado asciende a casi 200.000 millones de dólares. La compañía estadounidense ha anunciado avances en diferentes campos contra el Covid-19. Por un lado, ha desarrollado un compuesto que en ensayos preliminares se muestra efectivo como antiviral contra esta enfermedad. Tras los resultados, la empresa anunció que iniciará ensayos preclínicos y que para el tercer trimestre de este año espera comenzar los estudios clínicos.

En lo referente a una vacuna, Pfizer se alió recientemente con la alemana BioNTech. “La colaboración pretende avanzar rápidamente en el desarrollo y la prueba en humanos de múltiples candidatos para una vacuna del Covid-19 con el objetivo de proveer a nivel mundial una vacuna eficaz si tienen éxito”, explicaron en un comunicado conjunto.

Bajo los términos del acuerdo, Pfizer pagará a ­BioNTech 185 millones de dólares por adelantado, de los cuales 72 son en efectivo y 113 se entregan vía entrada en el accionariado de la germana. “BioNTech tiene la posibilidad de recibir en el futuro pagos por logros de hasta 563 millones de dólares”, especificaba Pfizer. En lo que va de ejercicio, las acciones de la estadounidense caen un 8%.


8. Novacyt: una clara ganadora bursátil de la pandemia

Novacyt también es una pequeña empresa a la que la crisis del Covid-19 ha catapultado en Bolsa. Sus acciones, que empezaron 2020 valiendo 0,17 euros, están a día de hoy en los 4,9 euros cada una, después de una revalorización del 2.782%. La espectacular escalada de Novacyt comenzó el pasado 31 de enero, cuando la compañía anunció el lanzamiento de un test molecular que sirve para diagnosticar el coronavirus. “El test de coronavirus tiene la habilidad de detectar exclusivamente la rama del virus de 2019, lo que, bajo nuestro punto de vista, lo hace único en comparación con otros test que son menos específicos y pueden dar falsos positivos”, señalaba la cotizada entonces.

El pasado 8 de abril, la Organización Mundial de la Salud calificó como apto el test creado por Novacyt. La empresa indicó que la OMS ha aprobado su uso durante un año, “salvo que las circunstancias dicten lo contrario”. Dos días antes, Novacyt ya obtuvo el visto bueno del Centro Nacional de Referencia sobre Virus de Infecciones Respiratorias del Instituto Pasteur, la institución de investigación biomédica de referencia en Francia. Según Novacyt, su test es estable a temperatura ambiente, lo que elimina la necesidad de mantener la cadena de frío y facilita su transporte y, por ende, su exportación.


9. Grifols: plasma anticoronavirus para pacientes ya curados

La cotizada española busca luchar contra el Covid-19 usando sus conocimientos y siguiendo un camino diferente al de otras empresas que se centran en el desarrollo de vacunas o antivirales. Su idea es usar el plasma sanguíneo de pacientes que hayan superado la enfermedad para proporcionar anticuerpos a los que todavía la estén atravesando.

La compañía de hemoderivados suscribió a finales de marzo un acuerdo con diversas instituciones estadounidenses y organismos federales de salud pública de Estados Unidos entre los que se encuentra la FDA, la autoridad sanitaria de ese país. El objetivo: impulsar el desarrollo de esta vía de tratamiento.

Grifols espera empezar a producir la llamada inmunoglobulina hiperinmune gracias al plasma que recibe de donantes en Estados Unidos para el mes de julio. No obstante, la empresa recalcó que todo dependerá de los ritmos que marque la FDA.

En España, Grifols está trabajando en un ensayo clínico con plasma inactivado por azul de metileno de pacientes recuperados, colaborando con determinados centros de donación y hospitales públicos ante la imposibilidad de establecer centros de donación de plasma propios. En lo que va de año, Grifols baja un 4% en el Ibex.

 

 

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