El FMI estima en 7,4 billones la respuesta fiscal mundial a la recesión global

Georgieva alerta de que se trata de una crisis inédita y ofrece un billón de dólares en préstamos a los países afectados por la pandemia de coronavirus

La directora gerente del FMI, Kristalina Georgieva-
La directora gerente del FMI, Kristalina Georgieva-

El mundo ha movilizado ya ocho billones de dólares (7,4 billones de euros) en ayudas fiscales y cuantiosos estímulos monetarios para afrontar la crisis económica que acompaña a la pandemia del coronavirus Covid-19, según ha estimado este viernes el Fondo Monetario Internacional (FMI) que alerta de que el planeta encara una recesión global, con las consecuencias más graves desde la Gran Depresión.

Así lo ha expuesto este viernes la directora gerente del FMI, Kristalina Georgieva, en un discurso titulado “Enfrentando la crisis: prioridades para la economía global” en el que ha recordado que el fondo dispone de un billón de dólares (0,92 billones de euros) en préstamos a disposición de los países afectados.

“Hoy nos enfrentamos a una crisis como ninguna otra. El Covid-19 ha interrumpido nuestro orden social y económico a la velocidad del rayo y en una escala que no hemos visto” antes, ha dicho, reconociendo que “el virus está causando una trágica pérdida de vidas” y que las medidas de confinamiento, parálisis de actividad y contención desplegadas por todo el planeta están afectando ya a miles de millones de personas.

Georgieva ha puesto el acento en la incertidumbre que acompaña a esta pandemia, que esconde la incógnita de cuánto durará, y qué profundidad alcanzará, la crisis económica que está causando. Con todo, el FMI asume ya que estamos ante una recesión global que dejará “las peores consecuencias económicas desde la Gran Depresión”.

La debacle causada por el virus ha sido tal que el FMI ha pasado de estimar, hace solo tres meses, un crecimiento positivo de los ingresos por cápita en 160 países para el año 2020, a esperar ahora una caída en 170 estados.

Incluso contando con que la pandemia quede atrás en la segunda mitad del año, con un levantamiento gradual de las medidas de contención y la reactivación de la economía, el FMI asume que la recuperación solo llegará en 2021 y será parcial. Una estimación que, ha reconocido Georgieva, es susceptible de empeorar.

La amenaza, ha dicho, no entiende fronteras y afectará a todas las economías. Pero el impacto no será homogéneo, ha matizado. “Así como la crisis de salud afecta más a las personas vulnerables, la crisis económica afecta más a los países vulnerables ... En los últimos dos meses, las salidas de cartera de los mercados emergentes fueron de aproximadamente 100.000 millones de dólares, más de tres veces más que para el mismo período de la crisis financiera mundial” de 2008, ha estimado.

A su vez, ha expuesto Georgieva, hay sectores especialmente afectados por la situación, como es el caso del comercio minorista, la hostelería, el transporte y el turismo.

De momento, el FMI considera “alentador” que todos los países estén tomando ya medidas de manera relativamente coordinada para movilizar unos ocho billones de dólares en medidas fiscales y una masiva respuesta monetaria en el seno del G-20, principalmente, datos que concretará en su informe fiscal de la próxima semana.

A partir de ahí, no obstante, Georgieva ha solicitado a los Gobiernos actuar para que las necesidades de liquidez no se conviertan en problemas de solvencia, con medidas que eviten que la enfermedad económica se haga crónica.

Las prioridades, ha dicho, son la contención de la emergencia sanitaria y el apoyo a los sistemas de salud; la protección de las personas y empresas afectadas con medidas fiscales y financieras; la reducción del estrés en el sistema financiero; y la planificación de una fase de recuperación.

En este campo, el FMI pone a disposición de los interesados un billón de dólares en préstamos que ya está recibiendo “un número sin precedentes de solicitudes de financiación de emergencia” por parte de más de 90 países.

La Junta del FMI ha decidido duplicar el acceso a sus instalaciones de emergencia, para satisfacer una financiación ya demandada por valor de 100.000 millones de dólares. Además, el FMI está recibiendo apoyo de donantes para ampliar su fondo de contención y alivio de catástrofes y coordinando una respuesta con el Banco Mundial.

“No tengo dudas de que superaremos este desafío”, ha dicho la directora gerente del fondo, destacando los esfuerzos del personal sanitario y la comunidad científica para combatir el virus en la primera línea de batalla, pero pidiendo determinación a ciudadanos, Gobiernos, empresas, líderes y organizaciones mundiales a fin de proteger vidas humanas y medios de vida.

“Estos son los tiempos para los que se creó el FMI”, ha defendido Georgieva, aseverando que su papel es aunar el esfuerzo mundial para proteger a las personas más vulnerables y revitalizar la economía.

“Las acciones que tomemos ahora determinarán la velocidad y la fuerza de nuestra recuperación”, ha dicho, instando a los 189 países miembros del FMI a tenerlo presente en la reunión de primavera que se celebrará la próxima semana.

“Es esta amenaza común la que nos une a todos para aprovechar las mayores fortalezas de la humanidad: solidaridad, coraje, creatividad y compasión”, ha enfatizado Georgieva, que ha concluido su discurso con una cita de Victor Hugo: "Los grandes peligros tienen esta belleza, que sacan a la luz la fraternidad de los extraños".

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