Joxe Mari Aizega: "El aforo de los restaurantes tendrá que cambiar"

El centro de formación superior en gastronomía transforma en nueve días su campus presencial en virtual.

José Mari Aizega, director del Basque Culinary Center (BCC).
José Mari Aizega, director del Basque Culinary Center (BCC).

El día 13 de marzo, un día antes de decretarse el estado de alarma, el Basque Culinary Center (BCC), centro de formación superior y de investigación, cerró las puertas en su campus, ubicado en el Parque Tecnológico Miramón, en San Sebastián. Los alumnos ­–300 de grado y un centenar de posgrado– suspendieron las clases presenciales.

En apenas unas horas, lo recuerda su director Joxe Mari Aizega, decidieron que no iban a suspender la actividad docente ni hacer perder el curso a los alumnos. “En nueve días creamos la nueva plataforma de aula virtual, grabamos más de 600 vídeos, que editamos en dos días, elaboramos un calendario de clases y horarios, y nos transformamos”, prosigue el responsable del BCC, quien cree que la clave para sacar adelante este proceso fue la rapidez en la toma de decisiones.

Otra de las tareas que tuvieron que acometer para poner en marcha la nueva metodología fue la de formar a los profesores, 80 en total, para que pudieran adaptarse a la nueva plataforma.

“Hemos grabado clases de formación sobre catas de vino, cómo despiezar un ave o un curso de pasta. Teníamos que mantener nuestra actividad, estamos todos teletrabajando, y era muy importante que nuestros alumnos continuaran con su formación”, señala Aizega, que afirma que el centro y el equipo de investigación siguen trabajando para generar contenidos para el sector, muy tocado con esta crisis.

“Con el coronavirus, la realidad gastronómica se ha complicado, va a haber un cambio de comportamiento por parte de la sociedad. Cambiará todo lo que tenga que ver con la concentración de personas, ya que se está viendo que este virus se contagia rápidamente por la cercanía de las personas, por lo que el aforo de los restaurantes y de los bares tendrá que cambiar, además de que la decisión de viajar también nos la vamos a pensar más”, explica Aizega.

Por el contrario y como elemento positivo, cree que el sector gastronómico es de los más creativos, “y surgirán nuevas oportunidades, ya que también está acostumbrado a pasar y sortear dificultades”. Y asegura que con la anterior crisis económica, "la gestión de los restaurantes se fue profesionalizando con la formación, pero ahora ha llegado este golpe del que tenemos que salir".

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