Coyuntura

El desplome histórico del sector servicios augura una recesión sin precedentes

Los indicadores mundiales avanzan la mayor caída y destrucción de empleo desde 2009

Terrazas en Huesca
Terrazas en Huesca EUROPA PRESS

La actividad del sector servicios registró el pasado mes de marzo un hundimiento sin precedentes como consecuencia de las medidas de confinamiento implementadas para contener la propagación del Covid-19, según refleja el índice PMI, que cayó hasta los 23 puntos desde los 52,1 que marcaba en  el mes de febrero, con la destrucción de empleo más intensa desde la Gran Recesión, lo que sugiere una alta probabilidad de una contracción en el segundo trimestre que supere lo observado durante la última crisis, según los estudios de IHS Markit.

El desplome del sector servicios en marzo se suma así a la fuerte caída registrada en la actividad del sector manufacturero, cuyo índice PMI se situó en el tercer mes del año en 45,7 puntos desde los 50,4 de febrero, registrando su peor lectura desde 2012, lo que ha llevado el dato del indicador PMI compuesto hasta los 26,7 puntos, frente a los 51,8 registrados el mes anterior.

Ante el confinamiento muchos bares y restaurantes optaron por recortar plantilla


"La encuesta de marzo dejó expuesta la escala de la pandemia de la Covid-19 y el esfuerzo asociado para contener el brote, ya que las empresas del sector servicios registraron caídas sin precedentes de la actividad, de los nuevos pedidos y de la confianza empresarial. El impacto se centró, como era de esperar, en sectores que dependen del contacto social, como el de hoteles y restaurantes", ha advertido Paul Smith, economista de IHS Markit.

Italia y España las que experimentaron las mayores reducciones de actividad


Ante la disminución sin precedentes de la actividad y de los nuevos pedidos, las empresas del sector servicios español se mostraron más preocupadas que nunca por el futuro. Así, la confianza con respecto a los próximos doce meses cayó bruscamente a un nivel nunca observado en la historia el estudio, con una preocupación considerable sobre el impacto a largo plazo que la pandemia pueda tener en la actividad, la inversión y el empleo durante los próximos doce meses.

Las empresas están preocupadas por el impacto del Covid-19 en la inversión y el empleo a medio plazo


De este modo, junto con caídas severas en las cargas de trabajo, muchas empresas optaron por reducir sus plantillas en marzo. La tasa de destrucción de empleo fue la segunda más rápida registrada por el estudio hasta la fecha, solo superada por el declive observado en el apogeo de la crisis financiera en febrero de 2009.

Los pedidos mundiales registraron la tasa más baja desde 2009

Según la consultora, que obtiene sus datos de encuestar a 350 empresas,el sector servicios registró contracciones sin precedentes en su actividad y nuevos pedidos en marzo, una disminución de la carga de trabajo que implicó recorte de gastos, incluso, "recurriendo a medidas de despido"

"En estos momentos, tratar de cuantificar la magnitud y duración de la pandemia en términos de caídas en el PIB y el empleo es extremadamente difícil, pero en general existe una alta probabilidad de que la severidad de la recesión en el segundo trimestre supere todo lo que hemos observado
durante la fuerte recesión de 2008/2009", ha añadido Smith.

Desplome en la zona euro

El Índice PMI Compuesto de Actividad Total de la Zona Euro de IHS Markit registró su mayor caída mensual en marzo hasta alcanzar su mínima récord del estudio de 29.7.

El índice no solo bajó del nivel 51.6 registrado en febrero, sino que también fue notablemente más débil que su estimación flash precedente de 31.4, ya que la pandemia impactó fuertemente en la economía del sector privado de la zona euro.

Tanto la producción del sector manufacturero como la actividad del sector servicios registraron caídas notables en marzo, y el mayor declive se observó en el sector servicios, donde la actividad señaló una caída récord de la serie.

Los fabricantes experimentaron un descenso de la producción por decimocuarto mes consecutivo, y al ritmo más fuerte desde abril de 2009.

Analizando por países, los datos indicaron que las reducciones de la actividad total fueron considerables y de gran alcance en la zona euro en marzo. Los cuatro países más grandes cubiertos por el estudio registraron disminuciones récords de la actividad, siendo Italia y España las que experimentaron las mayores reducciones.

Esta caída considerable de la actividad total estuvo estrechamente vinculada con un deterioro similar de los nuevos pedidos recibidos, ya que las medidas gubernamentales decretadas para limitar la propagación de la Covid-19 afectaron marcadamente a la demanda y a la actividad económica. La encuesta de marzo mostró que los nuevos pedidos recibidos se redujeron al ritmo más fuerte en los casi veintidós años de historia del estudio IHS Markit Índice PMI Compuesto de la Zona Euro.

Solo China rebota

Los pedidos mundiales de fabricación cayeron a la tasa más baja durante los últimos once años en marzo, ya que el brote de la enfermedad por coronavirus 2019 (Covid-19) continuó causando el cierre de fábricas, las cadenas de suministro interrumpidas y el descenso de la demanda, según los datos de la encuesta de PMI. Ninguno de los 30 países para los que están disponibles los datos de la encuesta de IHS Markit reportó mayores pedidos, mientras que solo China informó un crecimiento mensual de la producción, simplemente reflejando una estabilización de la producción en una base baja después de sufrir una disminución récord en febrero. Excluyendo a China, la producción mundial cayó a la tasa más baja desde abril de 2009.

El PMI JPMorgan Global Manufacturing, analizado por IHS Markit a partir de sus encuestas a la actividad empresarial, registró 47,6 en marzo, frente a 47,1 en febrero. Aunque indica una leve disminución, la última lectura es la segunda más baja desde mayo de 2009 y refleja un fuerte deterioro en la salud de la fabricación mundial por segundo mes consecutivo.

Sin embargo, incluso esta lectura débil enmascara la desaceleración en la fabricación, ya que el PMI incluye una medida del rendimiento del proveedor como uno de sus cinco componentes. Las entregas más largas, normalmente son un signo de una economía más ocupada y, por lo tanto, contribuyen positivamente al PMI. Sin embargo, en la actualidad, los tiempos de entrega se están alargando debido a los cierres relacionados con el virus, según las respuestas de la encuesta, lo que proporciona un falso impulso al PMI.

Es importante destacar que tanto la producción como los nuevos pedidos cayeron, proporciona una mejor comprensión de la verdadera escala y profundidad del colapso reciente en la producción y la demanda. La bajada mensual en la producción mundial de fábrica fue la segunda más fuerte desde abril de 2009, mientras que la caída en los nuevos pedidos fue la mayor desde marzo de 2009. Los flujos comerciales mundiales también continuaron deteriorándose al ritmo más rápido durante más de una década. Los nuevos pedidos de exportación realizados a los fabricantes cayeron a nivel mundial en un grado no visto desde abril de 2009.

China rebota

La actividad de las empresas chinas rebotó el pasado mes de marzo a medida que las autoridades del país levantaron gradualmente algunas restricciones impuestas para contener la propagación del coronavirus, aunque el ritmo de trabajo aún sigue lejos de recuperar la normalidad, según refleja el índice PMI compuesto, elaborado por Caixin, que se situó en 46,7 puntos, frente al mínimo histórico de 27,5 del mes de febrero, lo que sugiere que la economía china aún permanecía en marzo en recesión.

"La recuperación de la actividad económica en marzo fue limitada, aunque la epidemia se contuvo a nivel doméstico", indicó Zhengsheng Zhong, presidente y economista jefe de CEBM Group, para quien la lectura de los PMI de los últimos meses apuntan a una profunda caía del PIB de China en el primer trimestre.

En el mes de marzo, el índice de gestores de compras (PMI) del sector manufacturero se situó en 50,1 puntos, frente a los 40,3 del mes anterior, lo que indica una leve expansión del sector fabril, mientras que el dato del sector servicios se mantuvo en contracción, con una lectura de 43 puntos, frente al mínimo histórico de 26,5 en febrero.

De este modo, el empleo registró su tercera bajada mensual consecutiva, aunque lo hizo a un ritmo más débil que en febrero, gracias a la mejoría experimentada en el sector manufacturero.

"La situación requiere que los responsables de las políticas rebajen el objetivo de crecimiento del PIB para este año e intensifiquen los esfuerzos contracíclicos en apoyo de sectores como el consumo o las infraestructuras, particularmente por la acelerada contracción del empleo en el sector servicios", añadió Zhengsheng Zhong.

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