Coronavirus

La crisis de las pymes asesta un duro golpe al autoconsumo

El sector, que preveía instalar 600 MW este año, ve peligrar el tejido empresarial generado

Instalación de autoconsumo.
Instalación de autoconsumo.

El Real Decreto Ley publicado el lunes por el que se establece el cierre de cualquier actividad no considerada esencial, que se suman a las ya prohibidas en el decreto del estado de alarma del pasado 14 de marzo, ha paralizado del todo la construcción de las plantas de renovables (esencialmente, eólicas y fotovoltaicas) en marcha durante dos semanas. Algunas ya estaban paradas por dificultades logísticas y las de trasladar a los trabajadores a las plantas en aplicación de las normas de lucha contra el coronavirus, o por casos de infección.

 La medida afecta a proyectos fotovoltaicos de más de 1 GW de capacidad y a numerosos parques eólicos. Así, la medida ha afectado a nueve plantas de Endesa; a seis de Iberdrola y a dos o tres de Naturgy. En el sector no muestran una gran preocupación por estas inversiones que se podrán acelerar una vez se supere la pandemia.

Más pesimistas se muestran las empresas en cuanto al futuro del autoconsumo, una actividad que había logrado repuntar tras la derogación del llamado impuesto al sol por parte del anterior Gobierno. Según los datos de UNEF, la previsión para este año era alcanzar los 600 MW instalados, frente a los más de 450 MW del año pasado y los casi 250 MW de 2018.

Los clientes de las compañías de instalación y servicios de autoconsumo son pymes y muchas de ellas han suspendido su actividad y han presentado ERTE para sus plantillas por el parón forzoso de la actividad. Estas compañías “van a salir muy tocadas de la crisis”, indican fuentes del sector. Estas añaden que, además, se pone en riesgo a medio y largo plazo el tejido empresarial que se estaba generando en torno al autoconsumo solar.

De momento, en el sector consideran que es imposible hacer previsiones, de lo que puede pasar pues en buena parte va a depender de cuándo y cómo termine la crisis sanitaria. Aun con todo, las expectativas son muy pesimistas, pues para las pequeñas compañías, “es dudoso que el autoconsumo sea su prioridad de inversión una vez que se supere la crisis”, añaden las mismas fuentes.

En un primer diálogo virtual abierto celebrado ayer, la Unión Española Fotovoltaica (UNEF) suscribió que, mientras el impacto en las plantas fotovoltaicas a gran escala va a ser limitado en el tiempo, “la parálisis de la actividad de las empresas de autoconsumo tendrá consecuencias más profundas con el riesgo de perder un importante tejido empresarial”.

UNEF considera necesario “que el Gobierno tome una serie de medidas específicas para apoyar la recuperación del sector una vez se levante el estado de alarma” y considera que la fotovoltaica es un sector “en el que seguirá siendo rentable invertir”.

Queda por ver qué pasará con las nuevas subastas que la crisis también ha truncado de momento. El actual derrumbe de precios evidencia, precisamente, la necesidad de las subastas que muchos han cuestionado, según un experto.

Se amplía el plazo para el enganche a la red eléctrica

El Consejo de Ministros ha acordado ampliar en dos meses desde el fin del estado de alarma por el coronavirus, el periodo de vigencia de los permisos de acceso y conexión a las redes eléctricas de los proyectos de renovables.

De acuerdo con esta normativa, los promotores de las nuevas plantas debían haber obtenido la preceptiva autorización de explotación de la instalación antes del 31 de marzo, de lo contrario, los permisos otorgados caducaban.

Así, con el fin de que los afectados “dispongan de tiempo suficiente de adaptación”, se amplía este plazo dos meses más desde la finalización del estado de alarma, informó el Ministerio para la Transición Ecológica.

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