Indra anuncia un ERTE de hasta 10.000 empleados y recortes de sueldo

La compañía subraya que las medidas son temporales y que preservará el empleo

Sede de Indra.
Sede de Indra.

Indra ha comunicado hoy a los sindicatos en España el inicio del procedimiento de una serie de medidas temporales con las que busca hacer frente al impacto negativo del Covid-19 en sus ingresos, entre ellas un expediente de regulación temporal de empleo (ERTE) y recortes salariales transitorios.

Fuentes cercanas a la negociación señalan que los posibles afectados por el ERTE son algo más de 10.000 empleados de los 28.000 que el grupo tiene en España. De ellos, 6.600 serían del área de tecnologías de la información, 3.000 de Transporte y Defensa y 700, del corporativo. En la mayoría de los casos se verán afectados con reducción de jornada.

La compañía asegura que pretende "garantizar sus capacidades, su orientación al crecimiento y el mantenimiento de empleo cuando la economía se recupere y la situación retorne a la normalidad" y señala que "considera muy importante preservar todo el empleo y sus capacidades para el futuro".

La compañía dice que con el ERTE y la rebaja de sueldos evita tener que tomar decisiones más drásticas en el futuro, que sí comprometerían la recuperación de la compañía y afectarían al empleo y a las capacidades de Indra.

"Las medidas temporales tienen un alto componente equitativo. Con ellas, Indra intenta minimizar el impacto en el conjunto de sus profesionales en España, al suponer la distribución de la carga entre todos ellos, independientemente de que los efectos del Covid-19 no sean iguales en todas las áreas de actividad", dice la empresa.

El ERTE propuesto afectaría a una parte de la plantilla en España, y se comenzaría a aplicar gradualmente en función de las necesidades, con pesos distintos en las diferentes áreas del grupo. El ERTE sería mayoritariamente en la modalidad de reducción de jornada, explica la empresa, que no ha desvelado el número de trabajadores afectados.

La rebaja salarial se aplicaría a todos los empleados no afectados por el ERTE. Esta tendría un impacto creciente, proporcional al sueldo, empezando en el 5% y subiendo de forma gradual hasta acabar en el 25% para el caso del presidente de la compañía, Fernando Abril-Martorell, así como para la retribución del Consejo.

Esta rebaja salarial no se aplicaría a los empleados con sueldos por debajo de 25.000 euros anuales, ni tampoco a aquellos empleados que no estén por encima de las tablas de convenio.

Estas medidas temporales han sido tomadas ante la caída de la demanda de algunos clientes y la imposibilidad de ejecutar ciertos proyectos en el extranjero.

"La expansión de la enfermedad está teniendo un impacto evidente en numerosos sectores productivos, en algunos casos afectando de forma determinante a la capacidad de ciertos clientes de mantener su actividad tradicional. En este contexto, la demanda de servicios que tradicionalmente presta Indra a estos clientes está bajando, afectando al negocio que Indra tiene con ellos", explica la compañía.

A eso se suma que las limitaciones a la movilidad en España y entre países también están afectando a su capacidad productiva, con retrasos y disrupciones en la cadena de suministros. "Además, estas limitaciones de movilidad están impidiendo la ejecución de proyectos en el extranjero, así como completar las pruebas de recepción o puesta en marcha de productos ya prácticamente terminados para alguno de sus principales clientes", concluye.

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