Crisis

El stock sin vender por el parón de actividad en el textil anticipa unas rebajas de verano récord

La colección de verano se queda en los almacenes hasta que puedan reabrir. Es de los sectores más azotados por el Covid-19

Una mujer pasa ante una tienda de ropa ubicada en la Gran Vía
Una mujer pasa ante una tienda de ropa ubicada en la Gran Vía EFE

El decreto del estado de emergencia en España ha provocado el cierre temporal de los casi 15.000 establecimientos que el sector textil tiene en el país. Una actividad que se quedará durante semanas sin su principal fuente de ingresos, puesto que el online supone de media el 7% de las ventas del sector, mucho menos en los pequeños comerciantes, que además no cuentan con el pulmón financiero ni la capacidad de recuperación de los grandes grupos.

Pero pequeños, medianos y grandes operadores se encontrarán con un problema común cuando comiencen a poder levantar el cierre a sus establecimientos: la cantidad de mercancía acumulada y que no ha podido venderse en las tiendas en estas semanas y en las que quedan por venir. Un problema que aún parece lejano dada la coyuntura actual, pero que el sector deberá afrontar si, como se espera, puede volver a funcionar antes de que llegue el verano.

Una vez terminadas las rebajas de invierno las nuevas colecciones comenzaron a llegar a los locales, aunque febrero y marzo son meses tradicionalmente valle en cuanto a ventas, como explican fuentes del sector, con lo que el grueso de las mismas suele trasladarse a partir de abril, cuando las temperaturas empiezan a subir.

En abril, las tiendas continuarán cerradas al menos otras dos semanas más, y está por ver el ritmo al que podrán abrir con todo el material por vender.

A ello se une otro problema: pese a que había temores sobre un posible desabastecimiento por el cierre de fábricas en China, los principales proveedores de las grandes empresas del sector vuelven a funcionar y a enviar material a España. Como explican fuentes logísticas vinculadas al sector textil, los almacenes empiezan a llenarse por el material que no puede llevarse a las tiendas, tanto españolas como del resto del mundo, que también han comenzado a cerrar, y por el que sigue llegando, mientras la actividad online no sirve para disminuir el stock.

Como reconocen las mismas fuentes, esto generará una necesidad imperiosa de vender una vez se recupere la actividad, y esto se traduce en una intensificación de las ya frecuentes promociones previas a las rebajas, y sobre todo una campaña de descuentos de verano “histórica” por la cantidad de género que quedará por vender.

Esto tendrá un efecto directo sobre las cuentas de resultados de las compañías textiles, en tanto que tendrá que acometer la mayor parte de su oferta de primavera verano con descuento, es decir, con menos margen y por tanto con un efecto directo sobre la rentabilidad de las operaciones.

El coronavirus ha supuesto un impacto de enormes dimensiones en un sector que no empezó el año con buen pie. Las ventas acumuladas entre enero y febrero fueron un 2,4% inferiores a las que se generaron en el mismo periodo del año pasado. El cierre de casi un mes de las tiendas supondrá un semestre casi perdido.

Mayoral dona 3.000 trajes especiales para los hospitales

La textil malagueña Mayoral, especializada en modo infantil, comunicó ayer la donación de 3.000 trajes especiales de protección para el personal sanitario, además de 10.000 guantes y 20.000 mascarillas que llegarán a España entre esta semana y la próxima. La firma también afirmó estar “buscando más material para hacerlo llegar lo antes posible a nuestro país”. Esta se une a iniciativas como las de Mango, que ha movilizado dos millones de mascarillas que transportará a través de su propia cadena logística; o de Inditex, que ha movilizado material desde China y estudia la posibilidad de producir trajes protectores.

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