El BCE libera a la banca de provisionar los créditos impagados por el virus

La medida afecta a los créditos impagados respaldados por los Gobiernos o que estén afectados por una moratoria; el supervisor avisa de que las entidades no pueden subir los dividendos

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Christine Lagarde, presidenta del BCE, junto al vicepresidente de la institución Luis de Guindos Getty Images

Otro potente alivio para los bancos. El BCE abre la mano para que la crisis del coronavirus no tumbe la cuenta de resultados de los bancos y puedan dar créditos sin miedos. El área de supervisión del organismo europeo permitirá que las entidades flexibilicen el cómputo de créditos morosos para evitar en todo lo posible que la pandemia planetaria del Covid-19 provoque un cortocircuito de las líneas de liquidez en la economía real.

Para empezar, todos aquellos préstamos que no puedan pagarse en tiempo y forma por la peste coronavírica contarán con flexibilidad a la hora de realizar provisiones, aunque no tengan  avales públicos. Los que sí gocen de la garantía estatal, aunque estén en impago, no supondrán la obligación de provisionar ni un solo euro por ellos y, por si fuera poco, ni el supervisor europeo ni los nacionales mirarán con lupa las ratios de morosidad.

Las entidades españolas, por ejemplo, no tendrán que contabilizar como dudosos los créditos con moratoria provocada por el Covid-19 y los que cuenten con los avales del Instituto de Crédito Oficial (ICO), aunque entren directamente en impago, no requerirán que se aparte dinero para eventuales impagos. Para eso está como último garante el Estado.

"Esto nos reduce mucho las provisiones que tenemos que hacer y, por tanto, nos da mucho margen para poder ayudar a las empresas, que a su vez salvarán los empleos y, por tanto, será muy bueno para la economía del país", señalan desde una entidad financiera.

Fuentes bancarias señalan que existía un problema muy grande en dar moratorias de más de tres meses porque eso obligaba a computar el crédito en dudoso al 100% a los 90 días de moratorias. Y eso son mucho dinero en provisiones. Con esta decisión, la situación se relaja. "Nos permite salvar la solvencia después de salvar a las empresas", sentencian desde una entidad.

El Gobierno español, por ejemplo, ha anunciado el lanzamiento de 100.000 millones en este tipo de garantías y ha decretado dentro de las medidas tomadas dentro del estado de alarma una moratoria hipotecaria para aquellas personas que pierdan su empleo por causa de la pandemia. Estos créditos también sacan partido de la decisión del área de supervisión bancaria del BCE. No serán dudosos, no requerirán provisiones, los bancos no tendrán problemas regulatorios de este lado.

Todo será mucho más fácil, es lo que la banca estaba pidiendo para poder seguir dando aire a las empresas en esta tesitura sin que con ello se nos cayeran los bancos, como publicó CincoDías el lunes pasado.

Además, la morosidad de la banca europea no será mirada de manera tan severa. Y eso pese a que la española está en mínimos de una década  y parte de una muy buena posición. Esta ratio, que se mide con el porcentaje de créditos impagados en relación con la financiación total concedida, se redujo de nuevo en diciembre de 2019, hasta el 4,79%, con lo que cayó por debajo del 5% por primera vez en casi diez años, desde octubre de 2009.

El supervisor prohíbe elevar los dividendos o los bonus

En la controvertida reunión del 12 de marzo de 2020, la presidenta del BCE, Christine Lagarde, anunció un alivio temporal en los requisitos de capital de la banca. El viernes pasado, el supervisor bancario del Banco Central calculó que las entidades se ahorrarán unos 120.000 millones de euros en capital de máxima categoría (core capital tier 1 o CET1, en la jerga), gracias a esas medidas.

"Este alivio se ha diseñado para que los bancos absorban las pérdidas [derivadas de su apoyo a la economía] sin acciones de supervisión o para dar crédito por un máximo de 1,8 billones de euros en préstamos a hogares y empresas. Pero esta concesión será exclusivamente para los dos motivos mencionados. "El BCE espera que los bancos utilicen esa menor exigencia de capital para apoyar la economía y no para aumentar los dividendos o la remuneración variable de los ejecutivos de las entidades". Es decir, desde ahora la remuneracion de las entidades queda congelada.

La buena noticia para los accionistas: los dividendos estarán limitados pero no prohibidos. El BCE no exige que los bancos suspendan o reduzcan las distribuciones de dividendos o las recompras de acciones, pero sí "espera que los bancos tomen decisiones prudentes a la luz del deterioro de las perspectivas económicas".

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