La buena gestión, prudencia y responsabilidad de Inditex

Cooperar en la lucha contra la pandemia es una decisión ejemplar de una gran compañia de éxito que puede y debe marcar un camino a seguir

Inditex presentó ayer sus resultados en un ambiente severamente marcado por la pandemia de Covid-19, que se ha convertido ya en una de las mayores crisis sanitarias de la historia reciente. La compañía no defraudó con sus cifras y volvió a ofrecer unos resultados excelentes en línea con lo que tiene acostumbrado al mercado y ligeramente por encima de las previsiones de los analistas. El grupo ha cerrado el ejercicio 2019 con un beneficio neto de 3.639 millones de euros, lo que supone un crecimiento del 6% respecto al año anterior y unas ventas de 28.286 millones, un 8% más.

Junto a sus resultados, Inditex anunció también las primeras medidas de cortafuego financiero que ha adoptado para protegerse de los efectos económicos de la crisis. El grupo, cuyas ventas en la primera quincena de marzo han caído hasta un 24% y que mantiene cerradas 3.785 tiendas en 39 mercados, la mitad de la red con la que finalizó 2019, ha decidido provisionar 287 millones de euros para afrontar un primer “posible impacto” de la pandemia, mediante un cálculo realizado a 31 de enero y que solo el tiempo y la gravedad de esta crisis dirá si hay que revisar al alza. Pablo Isla ha asegurado que preservar la totalidad del empleo es el “objetivo prioritario de la compañía”, aunque ha abierto la puerta a un posible ajuste temporal mediante un ERTE por fuerza mayor y ha garantizado que el grupo completará si es necesario la retribución de los empleados afectados.

En un ejercicio de prudencia y responsabilidad frente a lo incierto del horizonte temporal de la epidemia, de los efectos dañinos en el negocio y de la evolución de la tormenta en los mercados, que ha rebajado ya un tercio del valor de la compañía en Bolsa, el grupo textil ha aplazado hasta junio la decisión de repartir dividendo y ha decidido destinarlo a reservas. Es la primera vez desde que cotiza que la empresa adopta la resolución de dejar en el aire la retribución de sus accionistas, una decisión razonable y legitimada muy acertadamente por la actitud de su cúpula directiva, que en un gesto ejemplarizante recortará su bonus.

Inditex está cooperando con el Gobierno mediante la cesión de su potente sistema logístico para traer a España los materiales sanitarios que se están adquiriendo en mercados externos, como China, y estudia también la posibilidad de fabricar material textil sanitario para suplir las carencias de los hospitales. Se trata de la decisión corporativa responsable y generosa de una gran compañia de éxito, que puede y debe marcar un camino a seguir por todas las empresas que puedan colaborar en mayor o menor medida a paliar la durísima situación que está viviendo el país.