El Gobierno inyecta 14.000 millones a la economía y 3.800 a la sanidad

El plan de choque incluye destinar 2.800 millones para las regiones, limitar el precio de los medicamentos, y aplazar las deudas tributarias de las pymes

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez.
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez.

El Gobierno movilizó este jueves 18.225 millones de euros públicos como primer paso de su plan de choque contra los efectos económicos de la pandemia del coronavirus Covid-19. El paquete de medidas incluye fondos para dar liquidez a pymes y autónomos, reforzar la sanidad pública, apoyar al sector turístico o alimentar a los niños que han perdido la posibilidad de acudir a los comedores escolares por el cierre generalizado de los centros educativos en muchas de las comunidades.

Lo excepcional de la situación quedó ilustrado por el formato del propio anuncio, una comparecencia telemática del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, que intervino en la sala de prensa de La Moncloa sin periodistas –y con unos pocos miembros de su equipo– después de un Consejo de Ministros extraordinario con varios titulares ausentes tras dar positivo en las pruebas del virus la ministra de Igualdad, Irene Montero.

Así, a la espera del test sobre su posible contagio, el resto del Ejecutivo dio luz verde a inyectar 14.000 millones a la economía mediante aplazamientos fiscales; 3.800 millones a la sanidad; 400 a los sectores de actividad más afectados y 25 a la manutención infantil. Aunque elevada, la cifra total queda por debajo de los 34.000 millones que ha movilizado Reino Unido o los 25.000 de Italia.

Con todo, Sánchez aseveró que estas eran solo “las primeras medidas de otras muchas que vamos a aprobar en las próximas semanas”, en función de cómo evolucione una epidemia que deja ya más de 3.000 afectados en el país. De hecho, este jueves se reunió telemáticamente con los agentes sociales para ultimar otro paquete que incluye moratoria en las cotizaciones a la Seguridad Social, planes de flexibilidad laboral para las empresas o prestaciones para los trabajadores al cuidado de hijos, mientras que el martes ya aprobó que el Estado cubra el coste de las bajas laborales del personal infectado o aislado.

Aunque destacó el riesgo sanitario y social, Sánchez subrayó que “la emergencia del coronavirus tiene también repercusiones económicas muy serias, que ya estamos sufriendo, porque afectan a nuestros sistemas de producción, de distribución y también al mundo financiero”.

En este ámbito, la medida estrella de entre las presentadas este jueves fue la posibilidad de que, hasta el 30 de mayo, empresas y autónomos aplacen hasta 30.000 euros en el pago de impuestos durante seis meses, con tres meses de carencia, sin coste alguno. La medida busca dar 14.000 millones de liquidez al tejido productivo del país en un momento de “cancelación de pedidos, reducción de clientes, suspensión de actividades” y otros efectos secundarios del virus. El real decreto ley de medidas urgentes en el que se incluyó permitirá a pymes y trabajadores por cuenta propia aplazar retenciones del IRPF, cuotas repercutidas del IVA y pagos fraccionados del impuesto sobre Sociedades, algo que hasta ahora no permitía la Ley General Tributaria, detallan fuentes oficiales.

Además, se aplaza el rembolso de préstamos del Ministerio de Turismo, Industria y Comercio a las empresas industriales.

Para los sectores más afectados, el Gobierno dotó una línea específica del Instituto de Crédito Oficial (ICO) con 400 millones para apoyar a empresas y autónomos del sector turístico, el transporte y la hostelería. Para ellos también se amplían las bonificaciones a la Seguridad Social para fijos discontínuos de febrero a junio. Y, en el caso de las aerolíneas, se flexibilizan las franjas aéreas aeroportuarias (slots).

En el plano de la salud pública, el Gobierno anunció la trasferencia de 2.800 millones a las comunidades, como adelanto de los anticipos a cuenta del sistema de financiación autonómica, para “reforzar sus servicios sanitarios”. Además, se movilizan 1.000 millones del Fondo de Contingencia, a cuenta de los Presupuestos Generales del Estado, para cubrir las intervenciones sanitarias que Sanidad considere prioritarias. En paralelo, se aprobó “una norma para que el Gobierno pueda regular los precios de los medicamentos y material sanitario esencial, fijando si es necesario precios máximos de venta al público”.

Del lado social, el Gobierno busca garantizar la alimentación de menores en situación de vulnerabilidad afectados por el cierre de los comedores de los colegios destinando 25 millones a reforzar los servicios sociales de las comunidades y flexibilizando la obtención de becas de comedor.

Finalmente, se impulsó la anulación y cambio de billetes de Renfe sin coste alguno desde el 16 de marzo, con devolución plena de los viajes del Imserso; y se apostó por generalizar el teletrabajo entre los funcionarios.

“Si hace unos meses los Presupuestos eran necesarios, la crisis los hace apremiantes”, concluyó Sánchez, en un llamamiento a la oposición a habilitar unas nuevas cuentas con las que afrontar la pandemia y avanzando que aprovechará el margen fiscal adicional que está dispuesta a dar la UE a los países afectados.

“Seguiremos aprobando nuevos paquetes de estímulo fiscal”

“En las próximas semanas, en los próximos días, pues lógicamente seguiremos aprobando nuevos paquetes de estímulo fiscal, de estímulo económico, para amortiguar, en la medida de nuestras posibilidades, pues los efectos nocivos que está teniendo esta crisis sobre el tejido productivo de nuestro país”, avanzó este jueves el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, en la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros. Con el paquete de medidas aprobado este jueves, y este anuncio, el Ejecutivo da respuesta a la demanda que le hacía un día antes el Fondo Monetario Internacional (FMI), que reclamaba medidas extraordinarias de estímulo fiscal y más gasto sanitario para afrontar la crisis del coronavirus. “Superaremos esta emergencia, no me cabe duda, eso es seguro. Pero lo que debemos conseguir es superarla lo antes posible y con los menores daños humanos posibles. También estamos seguros de superar el trastorno económico del coronavirus. Estamos convencidos de que España recuperará pronto su vitalidad económica. Pero lo que debemos lograr es superar la tormenta con los menores estragos sobre nuestra economía y nuestro empleo”, agregó el presidente del Gobierno. “Haremos lo que haga falta, donde haga falta y cuando haga falta. Gobernar es decidir, pero también cooperar y escuchar”, matizó, incapaz de descartar la posibilidad de que haya que cerrar regiones como Madrid o decretar el estado de alarma, pero asegurando que las medidas se tomarán siguiendo el criterio de científicos y sanitarios. Sánchez se despidió apelando a la responsabilidad individual de los ciudadanos, a la unidad del país y agradeciendo la labor del personal sanitario.

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