Infraestructuras

El fondo TCI fuerza el debate sobre un plan de transición climática en la junta de Aena

La compañía pública incluye cuatro nuevos puntos relacionados con el medio ambiente en el orden del día

Zona de estacionamiento de aeronaves en el aeropuerto de Madrid-Barajas.
Zona de estacionamiento de aeronaves en el aeropuerto de Madrid-Barajas.

El accionista privado más relevante en el capital de Aena, el fondo británico TCI, quiere que se hable de medio ambiente en la junta de accionistas del operador público. Y más allá del debate, reclama medidas a corto plazo para mitigar el impacto de la actividad aeroportuaria.

TCI, con un 3,86% del capital, ha logrado introducir un complemento en la convocatoria de la junta con el que se incluyen cuatro nuevos puntos en el orden del día. Entre ellos, figura el compromiso de llevar a la junta de 2021 un Plan de Transición Climática.

Este fondo, caracterizado por tratar de influir en la gestión de sus participadas, también ha pedido que se dé cuenta en la reunión de accionistas sobre la estrategia de Aena relacionada con la transición y sostenibilidad en un entorno de cambio climático. La junta está fijada para el 31 de marzo en el aeropuerto de Madrid-Barajas.

Antes de esta reclamación de TCI, Aena asegura estar haciendo un esfuerzo en materia ambiental desde tiempo atrás, pero es en los últimos años cuando más se ha aportado por la autosuficiencia energética, a través de la energía fotovoltaica. También se busca la mitigación de gases de efecto invernadero con la instalación de energía eléctrica en las pistas para evitar que los aviones permanezcan con los motores encendidos durante las rotaciones.

Traducido en cifras, el inmovilizado material de la compañía al cierre de 2019 incluía inversiones de carácter ambiental por 545 millones de euros. La inversión en 2019 fue de 37 millones, desde los 61 millones de 2018, con especial énfasis en los aeropuertos de Bilbao, Alicante y Madrid.

Planificación

Aena aprobó su estrategia de Cambio Climático en 2018 y la reformuló el año pasado. La hoja de ruta incide en la eficiencia energética, la promoción del autoconsumo y el uso de energías limpias, además de la búsqueda de soluciones para reducir la huella de carbono.

Entre sus compromisos figura el de la compra del 100% de su energía entre fuentes renovables este mismo año. También se busca que el autoconsumo cubra el 70% de las necesidades en 2026 a partir del Plan Fotovoltaico.

La compañía reporta sus acciones a Carbon Disclousure Project (CDP) y participa en iniciativas internacionales como ACA Program o Net Zero Carbon.

El calendario de reducción de emisiones fija para 2025 un recorte del 40%; en 2030 los dos grandes aeropuertos españoles, Madrid-Barajas y Barcelona-El Prat, deben haber alcanzado la neutralidad de carbono, y se espera en 2050 el cero emisiones netas en toda la red.

Este mismo año se ha confiado a Amparo Brea, hasta ahora responsable del área de Medio Ambiente, la nueva dirección corporativa para el impulso de proyectos estratégicos, entre los que se encuentra la sostenibilidad.

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