Podría darse a los bancos margen para que las empresas no quiebren por el virus

Los reguladores pueden flexibilizar las normas de deuda incobrable reforzadas recientemente

Sede del BCE, en Fráncfort (Alemania).
Sede del BCE, en Fráncfort (Alemania).

A los bancos de Europa y más allá podría dárseles margen de maniobra en la lucha contra el virus. Las entidades pueden ayudar relajando las condiciones de los préstamos a las empresas, pero será más efectivo si los reguladores también flexibilizan las normas de deuda incobrable reforzadas recientemente.

La Fed bajó tipos el martes y el BCE está valorando ofrecer más fondos baratos a los bancos. Eso podría mejorar sus márgenes, pero no abordará directamente el tema central: evitar que los empleadores solventes quiebren. Los bancos podrían permitir colectivamente que las empresas sólidas en dificultades, especialmente las pequeñas, alarguen los períodos de pago de los préstamos o se salten los pagos. Eso afectaría temporalmente a los ingresos netos por intereses de los bancos, pero permitiría a los clientes sobrevivir y evitaría una profunda recesión. En Italia estas medidas conjuntas han ayudado a casi medio millón de empresas desde 2009, según la asociación bancaria local.

Los reguladores son clave. Desde la crisis de 2008, están endureciendo la definición de los préstamos dudosos. El BCE ha impulsado un saneamiento masivo que ha reducido a la mitad un billón de euros de préstamos. Eso está bien, pero ahora apremia más proteger el crecimiento. Con las nuevas normas de contabilidad para el reconocimiento de pérdidas de crédito, por ejemplo, si se omite el pago de un crédito durante más de 90 días, se clasifica como de bajo rendimiento, lo que requiere aún más capital bancario: entre el 10% y el 60% del valor nominal, según los analistas, dependiendo de la garantía y el riesgo. Mientras, las normas que se lanzarán en Europa en 2021 implican que si más del 1% del crédito relacionado con un solo cliente se deteriora, toda la exposición podría considerarse morosa.

Dada la emergencia, los reguladores podrían decidir que no cuente como mora una suspensión claramente programada de los pagos ofrecida a empresas por lo demás saneadas. También pueden retrasar las próximas normas, más estrictas. Es necesario adoptar algunas medidas claras para evitar que las empresas quiebren sin necesidad.

Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Carlos Gómez Abajo, es responsabilidad de CincoDías