Una supercartera con más medios y competencias para la digitalización

Además de la recuperación de funciones asumidas provisionalmente por la CNMC, el Gobierno tiene pendiente la renovación del supervisor

El Gobierno ha publicado la estructura orgánica y funcional del Ministerio de Asuntos Económicos y Transformación Digital, la supercartera dirigida por Nadia Calviño y encargada de la política económica y de todo lo relacionado con las telecomunicaciones y el desarrollo digital. El ministerio de Calviño asumirá entre sus funciones un nuevo grueso de competencias gestionadas hasta ahora de forma provisional por la CNMC, pero cuyo traspaso a un organismo ministerial estaba ya previsto en la Ley General de Telecomunicaciones de 2014. La norma contemplaba que la CNMC asumiese la gestión de los registros de operadores de telecomunicaciones, la asignación de numeración y la liquidación de tasas a los operadores, pero solo mientras esas tareas no fuesen integradas en el entonces Ministerio de Industria, cuyas competencias forman parte hoy de la cartera de Nadia Calviño.

 La asunción efectiva de esas nuevas funciones, que incluirá el traspaso del personal que las llevaba a cabo, constituye un acierto porque reforzará y centralizará los poderes ejecutivos del Gobierno en materia de telecomunicaciones y digitalización. Pese a que Bruselas ha reconocido los logros de España en este terreno, especialmente en cuanto a digitalización de servicios públicos, cobertura de redes y conectividad, el ministerio que dirige Calviño tiene por delante una ambiciosa tarea que incluye mejorar la formación digital laboral, reforzar las competencias de la población, desarrollar la inteligencia artifical, el big data y la transformación de los procesos en la industria y la empresa, así como impulsar un nuevo modelo de crecimiento basado en la economía digital.

Junto a la recuperación de esas competencias asumidas provisionalmente por la CNMC, el Gobierno tiene pendiente resolver otra situación relacionada con el supervisor: la renovación de la mitad de sus miembros, incluyendo su presidente, su vicepresidenta y tres consejeros más, cuyos mandatos han expirado, pero que siguen en plenas funciones hasta que se acometa su relevo. En esta situación, la CNMC ha realizado propuestas relevantes, como las circulares sobre los mercados de electricidad y gas, que incluyen las nuevas retribuciones al transporte y distribución del sector, lo cual no constituye una irregularidad, pero sí una anomalía institucional que conviene solucionar cuanto antes. Una CNMC renovada mediante nombramientos prestigiosos y manifiestamente independientes será un pilar fundamental para supervisar y respaldar una política económica sólida, transparente y respetuosa con la competencia y los mercados.