Bob Iger cancela su serie en Disney, pero estrena su secuela

Su decisión de quedarse a medias le permite controlar el negocio pero dejar la responsabilidad a Bob Chapek

Bob Iger, presidente ejecutivo de Disney.
Bob Iger, presidente ejecutivo de Disney.

El consejero delegado de Walt Disney, Bob Iger, se está abriendo por fin camino para hacer mutis por el foro, al estilo Hollywood. El jefe del Magic Kingdom entrega las riendas a Bob Chapek pero se queda como presidente ejecutivo y vigilará los “esfuerzos creativos” durante otros dos años. Es la secuela de la primera parte, pero la serie de Iger seguirá en antena.

Chapek es un veterano por derecho propio, con 27 años en su haber. Actualmente está a cargo de la división de parques temáticos, experiencias y productos de la compañía, incluido el complejo turístico Shanghai Disney Resort. La unidad necesita centrarse: los ingresos crecieron solo un 6% el año pasado, el ritmo más lento de las diversas divisiones de Disney.

Mientras, Iger se ha concentrado intensamente en el streaming. Esa era la lógica detrás del sorprendente acuerdo para comprar por 71.000 millones de dólares partes del imperio de Rupert Murdoch, a fin de alcanzar a Netflix.

Que Iger se quede en la retaguardia hasta que su contrato expire a finales de 2021 puede ser de algún consuelo, hasta el punto de que rellene los huecos de Chapek.

Desde que comenzó su mandato de 15 años en Disney –en 2012 añadió el cargo de presidente–, el rendimiento total anualizado de la compañía es del 14%, comparado con el 9% del índice S&P 500. Bajo su supervisión, la firma adquirió Pixar, Marvel y Lucasfilm además de partes de Twenty-First Century Fox, convirtiendo Disney en un monstruo mediático.

Si algún recién llegado puede desafiar al Netflix de Reed Hastings, que ha cambiado completamente la forma de consumir la televisión y las películas, es el negocio de streaming desarrollado por Iger, Disney+.

Aun así, Iger se ha aferrado al puesto de formas que resultan preo­cupantes. Ha extendido su contrato en múltiples ocasiones, como en 2016, cuando su mano derecha y heredero aparente, Tom Staggs, dejó la compañía al no darle esta garantías de suceder a Iger y mostrar intención de ampliar el campo para su búsqueda de CEO.

Además, el enfoque medio dentro y medio fuera permite a Iger controlar un negocio importante para él, pero dejar la responsabilidad a Chapek. Como CEO, Chapek tendrá que responder del objetivo que fijó Iger de hasta triplicar su base actual de 30 millones de suscriptores del negocio de streaming, por no hablar de que tendrá que gestionar la reducción de la dependencia de los lucrativos ingresos del cable y posiblemente en algún momento introducir una subida de precio para Disney+. Esa batalla cuesta arriba puede no tener un final feliz.

Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Carlos Gómez Abajo, es responsabilidad de CincoDías