El Gobierno lleva hoy al Congreso su senda fiscal y techo de gasto tras abrir el diálogo con Torra

Sánchez y la Generalitat pactan reuniones mensuales para buscar una “solución política en el marco de la seguridad jurídica”

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, caminando junto al presidente de la Generalitat, Quim Torra, en el Palacio de la Moncloa.
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, caminando junto al presidente de la Generalitat, Quim Torra, en el Palacio de la Moncloa. Pablo Monge

El Gobierno de Pedro Sánchez afronta este jueves un hito fundamental en su objetivo primordial de impulsar unos nuevos Presupuestos Generales del Estado para 2020 al someter al voto del Congreso de los Diputados su propuesta de senda fiscal y techo de gasto. Lo hace solo unas horas después de poner en marcha este miércoles la mesa de diálogo con la Generalitat sobre el conflicto secesionista catalán. Un “primer paso” que confía en que le aporte este jueves los avales necesarios para apuntalar el gasto y el déficit previstos de cara a unas cuentas cuyo éxito dependerá también en buena medida de la negociación que acaba de arrancar.

El encuentro culminó con un comunicado conjunto asumiendo que la “naturaleza política del conflicto” requiere “de una solución política”. Gobierno y Generalitat acordaron volver a reunir la mesa mensualmente, alternando entre Madrid y Barcelona, y crear grupos de trabajo para pactar medidas “en el marco de la seguridad jurídica”.

La cita de este miércoles, que se alargó unas tres horas, estuvo presidida por Sánchez, que recibió al president de la Generalitat, Quim Torra, en el salón de Tapices del Palacio de La Moncloa. Al encuentro acudieron también la vicepresidenta primera, Carmen Calvo, y los ministros de Hacienda, María Jesús Montero; Sanidad, Manuel Castells; Política Territorial, Carolina Darias y Transportes, José Luis Ábalos, si bien este último se ausentó inmediatamente para comparecer ante el Congreso. Afectado por una amigdalitis, no pudo asistir el vicepresidente segundo, Pablo Iglesias. La delegación catalana, a su vez, incluía también al vicepresidente Pere Aragonés; los consejeros Jordi Puigneró y Alfred Bosch; los diputados Elsa Artadi, Marta Vilalta y Josep Maria Jové (el último de los cuáles está investigado por la justicia por su papel en el referéndum independentista del 1-O, como número dos del exvicepresidente Oriol Junqueras, recoge EP).

Al término, Torra expuso que el encuentro fue “honesto y franco” pero recordó que su propuesta pasa por la “autodeterminación” de Cataluña y la “amnistía” para los presos condenados en el juicio del procés. Aunque dijo no haber obtenido una respuesta del Ejecutivo a estas demandas, prometió que no se levantará de la mesa.

Cuestionado sobre si JxCat apoyaría las cuentas de Sánchez, Torra se mostró críptico. “Creemos en esta mesa de diálogo”, expuso Torra, aseverando que ambas partes buscan “aislarla de cualquier otro hecho que pueda afectarla”, lo que implicaría dejar fuera cualquier tema ajeno a la misma como pueden ser, ilustró, “las elecciones catalanas o los Presupuestos”.

“Nos encontramos en las antípodas”, reconoció Montero, añadiendo que “por el bien de Cataluña y del resto de España es importante que la mesa permita alcanzar mejoras reales para los ciudadanos y dar respuesta al conflicto político en Cataluña”. “Es una negociación compleja y no esperamos frutos en el corto plazo”, dijo, defendiendo que el de este miércoles fue “un primer paso importante para avanzar en la normalización de las relaciones institucionales y afectivas tras 10 años” de “confrontación”, lo que exigirá “buscar fórmulas imaginativas”. Con todo, Montero dio por hecho que parte de las soluciones que se acuerden, las relacionadas con la financiación de Cataluña, “se tendrán que cristalizar en los Presupuestos”, y se mostró confiada en sacar adelante este jueves la senda fiscal y el techo de gasto.

En este sentido, ERC había avanzado que no decidiría el signo de su voto hasta conocer el resultado de la reunión de este miércoles. En el caso del déficit, el Gobierno propone suavizar los objetivos legados por Mariano Rajoy para rebajar el agujero fiscal al 1,8% este año, al 1,5% el próximo ejercicio, el 1,2% en 2022 y al 0,9% en 2023, renunciando a lograr el superávit durante la legislatura. A su vez, apuesta por elevar el techo de gasto un 3,8% este año, de 122.899 a 127.609 millones de euros. Aunque el Gobierno parece tener los apoyos para sacar ambas propuestas adelante, la débil mayoría que llevó a Sánchez a la presidencia hace necesaria la abstención de ERC, que pondrá nota con su voto al resultado de la cita de este miércoles. Una victoria del Ejecutivo abrirá la puerta a la presentación de unos nuevos Presupuestos para 2020.

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