La epidemia ataca las defensas del motor económico de Italia

La deuda italiana dispara su tipo de interés por el impacto económico en Lombardía y Véneto, que generan el 30% del PIB, y la Bolsa cae un 5%

Un policía italiano habla con un conductor en los alrededores de Casalpusterlengo, una de las localidades conde las autoridades han decretado la cuarentena.
Un policía italiano habla con un conductor en los alrededores de Casalpusterlengo, una de las localidades conde las autoridades han decretado la cuarentena. Getty Images

La rápida expansión del brote de coronavirus por el Norte de Italia durante el fin de semana ha castigado con fuerza la deuda del país este lunes, pendiente de los estragos a los principales bastiones económicos italianos. El desplome del índice de Milán supera el 5%. Además, el bono italiano a 10 años eleva su rentabilidad en seis puntos básicos, hasta el 1.002%. Los más de 220 casos detectados en cinco regiones italianas (además de 5 muertos) han llevado a las autoridades a confinar a 50.000 personas en sus localidades de residencia y a cancelar actos y actividades académicas.

La fuerte subida del bono, cuya rentabilidad evoluciona al contrario que su precio, responde al riesgo de que la crisis sanitaria agudice los problemas de crecimiento, políticos y presupuestarios que ya atenazan al país. La deuda italiana, de hecho, cotiza con una prima de riesgo de 144 puntos sobre la alemana, comportamiento que arrastra desde hace más de un año ante la inestabilidad política y los tira y afloja del Ejecutivo (cuando incluía a la Liga Norte) con Bruselas a cuenta del presupuesto. Mientras, la deuda alemana sirve de refugio y recorta su rendimiento en cuatro puntos básicos. Similar comportamiento registra el bono estadounidense, que baja seis y el español, dos y medio.

El Gobierno italiano estudia medidas de emergencia para apoyar a empresas y familias afectadas por el brote en el país transalpino, informa Bloomberg. Esta agencia ha accedido a un borrador con medidas entre las que figuran la suspensión de los impuestos locales y retrasar los pagos de las hipotecas. Italia bordeaba la recesión antes de la irrupción de la epidemia: en el cuarto trimestre de 2019 su PIB se contrajo un 0,3%. Según las previsiones de la Comisión Europea, el país transalpino crecerá apenas un 0,3% este año. 

El ministro de Finanzas, Roberto Gualtieri, aseguró en una entrevista a una televisión local el pasado jueves que el Gobierno confía en la recuperación económica. Estas declaraciones se produjeron un día antes de que se disparara la cifra de infectados tras comunicarse los primeros contagios dentro de las fronteras italianas en Lombardía. Esa región y la del Véneto son las más afectadas por el brote de coronavirus y, al mismo tiempo, dos de las más ricas del país: suman el 30% del PIB. El hecho de que las autoridades no hayan identificado aún la ruta que siguió el virus hace temer nuevos aumentos del número de casos y, por tanto, nuevas distorsiones para la economía.

Los analistas de Berenberg han recortado su previsión de crecimiento para la zona euro al 0,1% desde el 0,2%. "Los riesgos están sesgados a la baja. El alza de los casos en Italia sobre el fin de semana acentúan estos riesgos", comentan. Las regiones del norte empiezan a sufrir confinamientos de población y las empresas siguen el mismo camino: UniCredit, el mayor banco de Italia, ha pedido a sus empleados que trabajen desde sus casas. Otra de las principales entidades financieras, Intesa Sanpaolo, ha cerrado sucursales en al menos 11 localidades que forman  parte del epicentro de Lombardía. 

El confinamiento ya se deja notar en los supermercados de varias zonas del norte de Italia, las más cercanas al brote de coronavirus que ha causado siete muertos, según la agencia de noticias ANSA, y más de 200 contagios: estanterías vacías y productos como los jabones desinfectantes y las mascarillas agotados. 

Los medios de comunicación italianos se hacen eco del asalto a los supermercados debido a la histeria colectiva, a pesar de que no existe ningún tipo de restricción de apertura de los comercios, ni problemas en el aprovisionamiento, como recordó anoche el presidente del Gobierno italiano, Giuseppe Conte.

Respuesta de la Unión Europea

La Comisión Europea ha descartado este lunes el cierre del Espacio Schengen, pero ha indicado que prepara planes de contingencia. Janez Lenarcic, comisario europeo para la gestión de crisis, ha dicho en rueda de prensa que "dentro de varios escenarios, el de la suspensión coordinada de Schengen no lo consideramos por el momento". 

La comisaria europea de salud, Stella Kyriakides, ha señalado que en caso de aprobarse restricciones para viajar, deben ser coordinadas entre los estados miembros y proporcionadas, aunque "por el momento la OMS no ha recomendado restricciones en el viaje ni en el comercio". La Unión Europea teme que se fragmente la unidad del bloque ante la alerta sanitaria. Por eso Kyriakides ha destacado la importancia de que los estados miembros "respeten las instrucciones de la OMS y el Centro Europeo de Prevención y Control de Enfermedades.

Es importante que respeten plenamente las instrucciones de la OMS y el Centro Europeo de Prevención y Control de Enfermedades (ECDC). He pedido a los Estados miembros coordinar sus acciones y compartir informaciones", informó Kyriakides. 

La Comisión Europea ha anunciado, también esta mañana, una línea de financiación de 232 millones de euros para prevenir la epidemia. De ellos, 114 los destinará a la OMS para reforzar y preparar los sistemas sanitarios "débiles y con resiliencia limitada", indica en un comunicado. 100 millones más se dedicarán a tareas de investigación en colaboración con la industria farmacéutica y otros 15 millones viajarán a organismos de África como el Instituto Pasteur de Dakar. 

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