La cumbre termina sin acuerdo y amplía más aún la brecha entre norte y sur

Pedro Sánchez espera una propuesta más ambiciosa en las "próximas semanas"

El presidente del consejo europeo, Charles Michel
El presidente del consejo europeo, Charles Michel Getty Images

La cumbre para negociar los presupuestos europeos con vistas al marco 2021-2027 ya venía tambaleándose desde antes de comenzar. Y acabó, en la tarde del viernes y tras varias prórrogas, tal y como se esperaba: sin acuerdo y con una brecha mucho más grande entre los países del norte y los del sur. “Esperamos que podamos volver a reunirnos en las próximas semanas con una propuesta más ambiciosa, que es lo que necesitan España y Europa”, explicó tras la reunión el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, quien calificó las tres propuestas debatidas como “muy decepcionantes”.

El primer proyecto planteado por el presidente del Consejo Europeo, Charles Michel, fijaba el gasto en los 1.094.800 millones de euros, el equivalente al 1,074% de la renta nacional bruta (RNB) conjunta. La cifra suponía una caída respecto al 1,16% que representó el periodo anterior (2014-2020), así como al 1,11% que todavía hoy pide el Ejecutivo comunitario y al 1,3% que reclama la Eurocámara. “Hemos visto que las propuestas iban reduciendo los montos totales paulatinamente. Estamos de acuerdo en que tenemos muchas cosas que hacer, pero no podemos llevarlas a cabo con menos recursos económicos”, apuntó Sánchez, quien aseguró que su principal objetivo es “defender los intereses de España en una Europa fuerte”.

La Política Agraria Común (PAC), así como los fondos de cohesión, fueron dos de los principales frentes de batalla. Los países del norte, agrupados en la coalición de los Frugales, proponen recortar las cuantías hasta acercarse al 1% de la RNB, por lo que los fondos destinados al campo y a la cohesión se verían, previsiblemente, recortados. Los países del sur, entre los que se encuentra España, prefieren cifras más elevadas, cercanas al 1,3% que pide la Eurocámara. En este sentido, continuó Sánchez, se ha hecho una “disyuntiva engañosa entre lo que representan las políticas tradicionales y nuevas de la Unión, como si las primeras fuesen negativas y las segundas positivas”.

En esta línea, Sánchez se ha referido a esa “falsa” dicotomía que algunos países han intentado crear, enfrentando a las cuantías agrarias con las destinadas a la lucha contra el calentamiento global. “Si queremos lograr la descarbonización completa en 2050 tenemos que incorporar a la PAC en ese reto”, espetó Sánchez, que también planteó la necesidad de aumentar los recursos propios de la Unión, implantando, por ejemplo, un impuesto al carbón en frontera “que favorecería a la industria de nuestro continente”. A las líneas rojas del Gobierno español se le unieron, además, la educación Erasmus y la garantía infantil y juvenil, que también se “habrían visto dañadas”, con los planes de Michel.

Estos eran los primeros presupuestos que se debatían tras la salida del Reino Unido de la UE. Con el Brexit, la Unión ha perdido a uno de sus principales contribuyentes, que aportaba unos 12.000 millones de euros anuales. El grupo de los Frugales apuesta por no rellenar ese agujero, que por el contrario sí quieren corregir los Estados del sur. Desde el jueves, Michel pospuso en varias ocasiones las reuniones programadas, que fueron retrasándose para que el presidente del Consejo Europeo pudiese sentarse individualmente con varios mandatarios para intentar acercar posturas. 

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