ACS retiene el liderazgo internacional frente al salto de Vinci en Europa y Norteamérica

La francesa amplía la brecha por ingresos totales y reduce la de ventas exteriores

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Los más de 33.600 millones de facturación obtenidos fuera de España por ACS consolidan a este grupo, al cierre de 2019, como líder internacional entre los mayores contratistas y operadores de infraestructuras, en liza con Vinci, el mayor conglomerado europeo del sector. La cifra de negocio exterior de la francesa fue de 21.800 millones de euros, con un alza del 16,6% respecto a 2018 y un peso en sus ingresos totales del 45%.

Más internacionalizada, ACS obtuvo más allá de las fronteras españolas 8,6 de cada diez euros ingresados, con una subida que rozó el 7% en comparación con el ejercicio anterior. Mientras la compañía que preside Florentino Pérez debe algo más de 5.400 millones al mercado local, nivel que ha defendido por la pujanza de su área de construcción industrial, Vinci obtuvo una cifra de negocio de 26.300 millones en Francia, donde destaca su faceta de operadora de infraestructuras.

La española factura 12.000 millones de euros más fuera de casa que su rival francés

A grandes rasgos, la facturación internacional de ACS supera en 11.800 millones a la que presenta Vinci. Una diferencia que se ha acortado en 2.141 millones desde 2017, cuando la brecha rozaba los 14.000 millones. Vinci muestra fuerte desarrollo en Europa (excluida Francia), donde sube sus ingresos en 3.000 millones en los tres últimos ejercicios, y en Norteamérica, donde los 3.200 millones facturados en 2019 duplican los 1.500 millones de 2017.

La expansión de Dragados y la aportación de filiales como Turner y Hochtief, hacen de Norteamérica el gran granero de obra de ACS en el extranjero. Las ventas obtenidas allí en 2019, de 19.400 millones, la convierten en líder de esa región del mundo, multiplicando por seis el volumen de negocio de la creciente Vinci.

En Europa, excluida España, ACS cosecha 2.200 millones, menguando en los últimos ejercicios ante las reiteradas desinversiones en activos de Hochtief.

En el caso de Sudamérica, las fuerzas están más equilibradas. ACS tiene allí el 5,6% de su negocio (2.171 millones), por el 3% que pesa el sur de América para Vinci (1.300 millones). En el último año ambas ha subido sus ingresos en 245 y 200 millones, respectivamente.

Cimic otorga un fuerte liderazgo a ACS en Australia, que también gana en EE UU y Canadá

Donde también ejerce un incontestable dominio la constructora madrileña frente al grupo galo es en la región Asia-Pacífico: los 9.600 millones de ACS, que opera en ese mercado a través de la australiana Cimic, están a años luz de los 2.600 millones que ha facturado Vinci.

África, por último, es tablero de juego para Vinci, con fuerte posición en mercados francófonos, donde ACS apenas se aventura a trabajar y se han hecho fuertes las grandes referencias estatales chinas.

Nuevo foco

El presidente de ACS, Florentino Pérez, desveló la semana pasada que su empresa se centrará en infraestructuras en concesión y obras para terceros en las que el riesgo esté muy acotado. ACS tiene identificadas oportunidades de colaboración público-privada a corto plazo por 230.000 millones en sus mercados estratégicos y negocia con sus clientes la modificación de los contratos de construcción para reducir los riesgos. Este último paso motivará una rebaja de márgenes.

Las concesiones ofrecen alto rendimiento a Vinci, que ganaó 5,82 euros por acción en 2019

El ebitda sobre ventas obtenido por ACS con su actividad de construcción fue del 6,7% el año pasado, con la española Dragados bajando ya del 7,6% al 5,8%.

En términos globales, Vinci presenta magnitudes prácticamente inalcanzables para los más aventajados del sector, y su modelo de negocio está siendo imitado en toda Europa: su cifra de ventas supera ligeramente los 48.000 millones (39.049 millones en el caso de ACS); el ebit de la francesa deja un margen del 11,9% (5,4% para ACS), y el beneficio neto de 3.260 millones, con un alza del 9,3% en 2019, dejó una ganancia por acción de 5,82 euros (3,13 euros por cada título de ACS). Vinci ofrece un pay out del 52,5% sobre su inmenso beneficio y ACS ha comprometido un 65%.

La española apenas cuenta con 54 millones de deuda neta, por los 21.654 millones de euros con que carga Vinci.

Los cimientos del conglomerado francés

Concesiones. Vinci es uno de los mayores operadores de concesiones del mundo, con presencia principalmente en autopistas y aeropuertos. Sus ingresos en 2019 por la gestión de infraestructuras fueron de 8.544 millones, con un crecimiento del 18%. La explotación de carreteras (5.600 millones en ingresos) dejó un margen del 74,7%, mientras los aeropuertos (2.600 millones), con 255 millones de pasajeros al año, sostienen un margen de ebitda del 60%. Esta fuerte posición en concesiones favorece el alto rendimiento del grupo.

Construcción. El proyecto Grand París está tirando del negocio constructor de Vinci. La división factura 14.900 millones (53% en Francia) y tiene un margen ebit del 2,7%. La filial de construcción y mantenimiento de carreteras, Eurovia, factura 10.200 millones más. La cartera de obra es de 27.500 millones.

Energía. El volumen de facturación alcanzó los 13.700 millones el año pasado (55% internacional), con un 6% de margen ebit que se mantiene estable desde 2015. Este área ofrece una cartera de 14.200 millones.

Inmobiliario. Con unos ingresos prácticamente al 40%-60% entre construcción residencial y no residencial, la pata inmobiliaria de Vinci alcanza los 1.320 millones de facturación, con un alza del 19,5% frente a 2018. El ebit, de 80 millones, deja un margen del 6%.

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