Meliá asume el pago de 6,7 millones por una multa de la Comisión Europea

Bruselas le acusaba de vender habitaciones de hotel a precios diferentes según el país de origen del turista

Gabriel Escarrer, consejero delegado de Meliá Hotels International.
Gabriel Escarrer, consejero delegado de Meliá Hotels International.

Meliá liquidó ayer el contencioso que mantenía con Bruselas desde 2014 con el abono de una multa de 6,7 millones de euros. La investigación arrancó a partir de los acuerdos firmados por Meliá en ese ejercicio con distintos turoperadores para la venta de habitaciones. Las autoridades de Competencia denunciaron que los consumidores “tenían acceso a ofertas diferentes y precios diferentes en función de su nacionalidad”, lo que, a su juicio, “era ilegal para la libre competencia”.

En un comunicado, la hotelera balear confirmó esta mañana el pago de 6,7 millones de euros y se mostró plenamente comprometida con las normas de la competencia europea. “Meliá siempre ha entendido que los citados acuerdos no tuvieron efectos adversos para la competencia en el mercado, y con tal intención fueron suscritos. Sin embargo, primando el interés de nuestros clientes y colaboradores decidió no dilatar la investigación y cooperar plenamente con la Comisión Europea desde el primer momento”, recalcó en el texto.

De hecho, la colaboración en la investigación le ha supuesto una reducción del 30% sobre la multa inicial (8,7 millones). “Como compañía responsable y comprometida con la transparencia, el cumplimiento y el buen gobierno, estamos seguros de que esta sanción incentiva nuestro compromiso y el de todo el sector, con el cumplimiento normativo dentro del entorno europeo”, remarcó.

Meliá fue una de las empresas investigadas a partir de 2015 por prácticas anticompetitivas en la Unión Europa. Empresas como Nike también resultaron sancionadas por sus limitaciones a las ventas. En concreto, la multinacional de calzado deportivo fue sancionada con 12,5 millones de euros en marzo de 2019 por prohibir a comerciantes la venta de productos de la marca con licencia en otros países de la Unión Europea, mientras que la firma nipona Sanrio, propietaria de la marca de dibujos animados Hello Kitty, abonó otros 6,2 millones de euros por restringir durante once años la venta transfronteriza del merchandising en el espacio económico europeo.

El precedente de Joan Gaspart

La extinta Comisión Nacional de la Competencia (CNC) impuso en 2012 una multa de 150.000 euros a Joan Gaspart, presidente de Husa, por declarar “que había margen para subir los precios hoteleros un 7%”, lo que fue interpretado como una recomendación a empresas. Gaspart recurrió ante la Audiencia Nacional y logró la devolución del dinero, al ser respaldado “su derecho a la libertad de expresión”.

 

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