Geely elige un momento extraño para reactivar la OPV de Volvo Cars

Parece querer combinarla con su unidad cotizada de Hong Kong y sacarla a Bolsa en Estocolmo

Volvo S60 en la fábrica de Volvo Cars de Ridgeville (Carolina del Sur, EE UU).
Volvo S60 en la fábrica de Volvo Cars de Ridgeville (Carolina del Sur, EE UU).

Geely ha escogido un momento extraño para reactivar la OPV de Volvo Cars. Después de abandonar una salida a Bolsa de 30.000 millones de dólares en 2018, el grupo chino parece querer combinarla con su unidad cotizada de Hong Kong, y sacarla al parqué en Estocolmo. Es un movimiento audaz, pero el momento parece aún más difícil que el anterior.

La idea original de Li Shufu, el fundador, era vender Volvo, con una valoración sugerida de 30.000-40.000 millones de dólares, según los medios locales. Eso habría dado un buen margen de beneficio a los 1.800 millones que Zhejiang Geely pagó por Volvo cuando la rescató de Ford en 2010. Pero la guerra comercial y un correctivo al motor nacional hicieron que ese plan se archivara.

Ahora Li parece estar contemplando algo más radical que involucra a su sociedad de Hong Kong, Geely Automobile Holdings, de 16.000 millones de dólares, en la que tienen participaciones Zhejiang Geely Holding y otras filiales. Los detalles son escasos, pero el plan combinaría Volvo con algunos o todos los negocios de la unidad de Hong Kong para crear un grupo que también sería dueño de marcas como Lynk & Co y Polestar, de coches de carreras eléctricos. La sociedad resultante estaría cotizada tanto en Hong Kong como en Estocolmo.

La fusión de ambas podría producir algunos beneficios, por ejemplo la reducción de los costes comunes y la creación de una empresa más grande, con una acción potencialmente más líquida. Aun así, esos beneficios pueden ser exagerados. El plan, según un comunicado, es mantener las diferentes marcas funcionando por separado de alguna manera, limitando las sinergias.

El mercado automovilístico de China apenas había comenzado a recuperarse de una desaceleración, causada en parte por la retirada de los subsidios, y de una caída económica más general en China. Ahora el brote de coronavirus puede provocar una nueva corrección, haciendo difícil que Geely cumpla su poco ambicioso objetivo de un crecimiento del 4% en 2020. El momento no podría ser peor, lo que plantea la pregunta de por qué tiene prisa Li.

Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Carlos Gómez Abajo, es responsabilidad de CincoDías