Hacienda descarta una reforma fiscal retroactiva y agilizará las tasas Google y Tobin

El Gobierno asume que los cambios tributarios ligados a los Presupuestos Generales de 2020 no comenzarán a arrojar recaudación adicional hasta la segunda mitad del año

La ministra de Hacienda, María Jesús Montero.
La ministra de Hacienda, María Jesús Montero.

La ministra de Hacienda y portavoz del Gobierno, María Jesús Montero, garantizó este martes que dentro de la reforma tributaria que se prepara para poner en marcha en paralelo a los Presupuestos Generales de 2020 “ninguna de las medidas fiscales tendrá efectos retroactivos”.

Teniendo en cuenta que el Ejecutivo estima que no será capaz de aprobar las nuevas cuentas al menos hasta el verano, desde Hacienda asumen que las nuevas medidas de ingreso asociadas a los Presupuestos no tendrán efecto recaudatorio más que para la segunda mitad del año, en el mejor de los casos.

Por ese motivo, para acelerar la consecución de nuevos ingresos tributarios, Montero avanzó este martes que tratará de llevar lo antes posible al Consejo de Ministros la aprobación de las nuevas figuras fiscales que no pueden ser tramitadas junto con las cuentas públicas.

Es el caso de las nuevas tasas Google y Tobin, los impuestos sobre los servicios digitales y las operaciones financieras, respectivamente. Lo mismo ocurrirá con el paquete de medidas antifraude que el primer Gobierno de Pedro Sánchez ya diseñó el año pasado y que, junto con las tasas, decayeron del trámite parlamentario con la convocatoria electoral del 28A.

Estas tres medidas, sin embargo, ya fueron articuladas como anteproyectos de ley, recordó Montero, lo que permitirá agilizar mucho su puesta en marcha este año. El objetivo, reconoció la ministra, es que puedan comenzar a arrojar nuevos ingresos antes incluso de que estén en marcha los nuevos Presupuestos.

En cuanto al anuncio de que la reforma fiscal no tendrá efectos retroactivos, fuentes de Hacienda admiten que hay que tener en cuenta que impuestos como Sociedades no se liquidan hasta finales de año, por lo que cualquier reforma –está previsto fijar un tipo mínimo del 15% y rebajar al 95% la bonificación sobre los beneficios de filiales extranjeras– puede tener efecto sobre el ejercicio completo si se aprueba antes de final de año. En el caso del IRPF, eso sí, la subida de gravamen para rentas de más de 140.000 euros que se baraja sí que podría operar solo a partir del mes de entrada en vigor de las nuevas cuentas.

“La línea roja que se establece es que no se va a afectar a la fiscalidad de la clase media trabajadora”, aseguró Montero, argumentado que para este colectivo ha llegado el momento de recuperar derechos.

En paralelo, Hacienda autorizó este martes a Andalucía, Madrid, País Vasco, Navarra y la Comunidad Valenciana a emitir deuda, pagarés y a formalizar préstamos por un máximo de 7.197 millones en la primera decisión de este tipo que aprueba el nuevo Gobierno.

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