Tecnología

Microsoft Ibérica dispara sus ventas en 2019 tras facturar todo desde España

La compañía paga tras cerrar su ejercicio fiscal 12,1 millones adicionales a Hacienda en actas en disconformidad de años anteriores

Pilar López, presidenta de Microsoft Ibérica.
Pilar López, presidenta de Microsoft Ibérica.

Microsoft Ibérica dispara sus ingresos y beneficios al pasar a facturar desde España la venta de hardware y software a sus clientes locales, algo que antes hacía a través de su sociedad en Irlanda. En su ejercicio fiscal de 2019, concluido el 30 de junio de 2019, la compañía declaró un importe neto de cifra de negocios de 380 millones, un 74% más que el ejercicio antes, y multiplicó por 11 su beneficio neto, al pasar de 1,3 millones a 14,6 millones, según las cuentas del Registro Mercantil.

El aumento de los ingresos provino del tirón de sus ventas, donde, tras los cambios apuntados, la empresa incluyó su negocio de hardware y software, asociado a la venta de licencias de programas a la cadena de suministro de productos de Microsoft y a la venta al por menor a los clientes españoles. De este modo, sus ventas aumentaron en 7,18 veces el importe de 2018, pasando de 24 a 202 millones. Ese incremento se ve reflejado en el aprovisionamiento, que se elevó de 23,6 millones a 193,5 millones.

Hasta ahora, el grueso de los ingresos de Microsoft Ibérica derivaba del contrato de comisionista firmado con Microsoft Irlanda, a la que prestaba servicios de soporte en ventas y marketing en relación con los productos que la sociedad irlandesa vendía a España.

Los ingresos por prestación de servicios, aquellos generados por servicios de soporte y consultoría y por comisiones devengadas por los contratos de comisionista firmados entre la sociedad y otras sociedades del grupo, apenas variaron, aunque se contrajeron ligeramente, al pasar de 192,6 millones a 177,7 millones.

Por geografías, la mayor parte de los ingresos provino de España (261,3 millones), resto de la UE (114 millones) y EE UU (4,7 millones).

En el apartado fiscal, la firma declaró un impuesto sobre beneficios de 7 millones, medio millón menos que en el ejercicio de 2018. Adicionalmente, ha pagado 11,9 millones durante el ejercicio 2019 por el acuerdo de liquidación tras una inspección de Hacienda de los periodos 2004-2005, y  otros 2,3 millones por intereses de demora.

La compañía recuerda también la liquidación de 18,6 millones, como consecuencia de otra investigación por el Impuesto de Sociedades entre los ejercicios 2007-2009, pero apunta que está en suspenso tras recibir el 4 de septiembre de 2018 una providencia del Tribunal Económico por la que se acordaba detener la tramitación de la reclamación presentada por Microsoft tras iniciarse “procedimiento amistoso” con el fin de alcanzar un acuerdo. La firma indica que las cuentas no recogen ninguna provisión al respecto al no poder estimar con fiabilidad los resultados de la negociación.

La empresa también advierte que tiene nuevas actas en disconformidad, pasado ya el cierre del ejercicio, tras otro proceso de inspección iniciado el 4 de julio de 2017. En este caso por el impuesto de sociedades de Microsoft International Holdings Spain y de Microsoft Ibérica de los periodos 2012-2014, así como el IVA y otros impuestos de Microsoft Ibérica correspondientes a los periodos 2013-2015.La firma indica que los acuerdos de liquidación (recibidos en octubre de 2019) por 9,2 millones y 2,87 millones (12,1 millones en total) no son firmes, pero que se han liquidado durante el plazo voluntario hasta la resolución de este proceso de este inspección. La compañía tampoco ha provisionado nada en este caso por entender, dice, que "el riesgo de pérdida no es probable".

En las cuentas presentadas, la firma, que reconoce una deuda con empresas del grupo de 7,4 millones, avanza que espera elevar un 20% sus ingresos en el actual ejercicio, que concluirá el 30 de junio. Dicho crecimiento vendrá, según advierte, por su modelo actual de negocio y la consolidación de la demanda derivada de las mejoras sobre productos ya existentes y otros nuevos relacionados con el cloud computing, la inteligencia artificial y la seguridad. La compañía cerró el ejercicio 2019 con una plantilla media de 707 empleados.

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