Los protones, un arma más precisa para luchar contra el cáncer

El uso de esta nueva terapia evita que se afecten los tejidos más cercanos a las células malignas

Protonterapia
Aspecto de la sala donde serán tratados los pacientes con protones en el centro de Quirónsalud.

La lucha contra el cáncer suma en España una nueva arma en su arsenal. Es más potente, precisa, segura y produce menos daños en los tejidos alrededor del tumor, según los especialistas: la terapia con protones.

Los enfermos de cáncer han comenzado a ser atendidos con este tratamiento desde el pasado 26 de diciembre de 2019. Ese día, el primer paciente entró en las instalaciones que el grupo Quirónsalud ha construido junto al hospital que tiene en Pozuelo de Alarcón (Madrid) para irradiarse con protones. Otra instalación, en este caso la que ha levantado la Clínica Universidad de Navarra en la capital (en el distrito San Blas-Canillejas), comenzará a funcionar en la segunda semana de abril para ofrecer este tratamiento.

Pacientes de la sanidad pública y privada podrán tratarse

En ambos casos, pacientes de la sanidad pública y privada podrán beneficiarse de esta técnica de vanguardia, que es difícil de implantar, compleja y cara. Cada una de las dos instituciones médicas han gastado 40 millones de euros. En el mundo hay solamente 60 instalaciones de este tipo, de las que 25 están en Europa.

La protonterapia es la técnica más avanzada actualmente para tratar el cáncer, según explica el doctor Felipe Calvo, director clínico de la unidad de terapia de protones y codirector del departamento de oncología radioterápica de la Clínica Universidad de Navarra. A diferencia de fotones y electrones, explica el doctor, los protones “pintan el tumor con un haz móvil por puntos y capas, a velocidades enormes, en menos de un minuto y con una precisión extraordinaria, evitando así dañar los tejidos cercanos”.

Quirónsalud atendió al primer enfermo con este método el pasado 26 de diciembre

Este procedimiento estará destinado en un principio a tumores que no tienen otra alternativa, son complejos o de difícil acceso, como los cerebrales, médula espinal, pediátricos, oculares, cabeza, cuello y recurrentes. “Es especialmente útil en tumores que requieren dosis altas para ser controlados y están cerca de órganos muy sensibles a la radiación. O en tumores pediátricos, con tejidos todavía en desarrollo y muy sensibles, por lo que es aún más importante evitar irradiarlos”, aclara la doctora Carme Ares, jefa de oncología radioterápica de Quirónsalud.

Esta preferencia se produce también porque no hay suficientes centros con protones. Esto cambiará con el tiempo ya que, como comenta el doctor Calvo, “si hay beneficio dosimétrico [la medición de la exposición a la radiación], se impondrá. En radioterapia siempre hemos evolucionado hacia más precisión y menos irradiación innecesaria”. Recuerda que en EE UU ya se usa “para todo tipo de tumores”.

Menos toxicidad

Comparando los resultados que arrojan las terapias con fotones y protones, el doctor Calvo asegura que con esta última “no buscamos más curación, sino menos toxicidad”. Menciona que con los métodos convencionales, como los fotones, la quimioterapia, la cirugía, etc, ya se consiguen índices de curación altos. Pero con los protones se produce lo que denomina “un salto conceptual difícil de entender en ocasiones”. “Buscamos índice terapéutico, más o igual control con mucha menos toxicidad, pensando en supervivientes de medio y de largo plazo”, afirma.

Junto a estos beneficios hay otros que son sociosanitarios. Pacientes y familias ya no tendrán que viajar fuera para tratarse, con lo que eso suponía, en especial para los niños. Ahora, ese estrés y angustia disminuirá al poder hacerlo más cerca de sus casas.

La Clínica Universidad de Navarra iniciará el procedimiento en abril

El otro factor que también mejora es la duración del proceso. Como menciona el doctor Calvo, “este tratamiento se hace con hipofraccionamiento, permitiendo reducirlo a 15, 10 o 5 días, dependiendo del tumor y de su localización”, aunque en los niños será algo más largo.

Teniendo en cuenta que el tiempo que tardará cada enfermo en ser atendido se ha calculado entre los 20 y los 25 minutos, uno solo para la irradiación con protones y el resto para la preparación, Quirónsalud estima que atenderá a 28 pacientes al día. Este número se doblará cuando construyan una segunda sala para la que ya está reservado el espacio.

La Clínica Universidad de Navarra lo sitúa en 25 diarios. Esta cifra alcanzará los 50 al día cuando entre en funcionamiento la segunda sala, que ya está construida y que se abrirá cuando la unidad funcione a pleno rendimiento.

El coste del tratamiento es algo que no han querido ofrecer las dos instituciones médicas. No obstante, el doctor Calvo da tres pistas para calcularlo: será la técnica de irradiación más cara, valdrá igual que en los países de nuestro entorno europeo y “costará una tercera parte de lo que vale en EE UU”. Allí el tratamiento por paciente asciende a 100.000 dólares.

La reunión de 2022, en Madrid

Los protones han puesto a Madrid en el mapa de los países que ofrecen este tratamiento. El esfuerzo realizado por Quirónsalud y por la Clínica Universidad de Navarra para instalar las dos primeras unidades de este tipo en España ha tenido recompensa.

Ambas instituciones presentaron conjuntamente la candidatura de la capital para organizar la 61ª Reunión Anual del Grupo Cooperativo en Terapia de Partículas, el equivalente al congreso mundial de terapia de protones. El comité de dirección de esta organización decidió por un ajustado margen, en su última reunión en la localidad británica de Mánchester, otorgar a Madrid la organización de la próxima cita, que se celebrará del 13 al 18 de junio de 2022.

Esto supone la presencia en la capital de España de más de 2.000 especialistas en esta modalidad de tratamiento. Se trata de un grupo formado por médicos, físicos y gestores procedentes de todo el mundo que discutirán los próximos avances en el ámbito de la protonterapia.

Este grupo fue fundado en 1985 como una organización sin ánimo de lucro y de ámbito mundial, formada por profesionales interesados en la radioterapia de protones, iones ligeros y partículas de carga pesada. La misión del PTCOG (por sus siglas en inglés) es promover la ciencia, la tecnología y la aplicación clínica práctica de la terapia de partículas para mejorar el tratamiento del cáncer y llevar la radioterapia al más alto nivel.

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