Banca

Sabadell sufre su mayor caída desde el Brexit por culpa de sus resultados

El banco se desploma un 13,94% ante las débiles previsiones para 2020

El presidente del banco Sabadell, Josep Oliu y el consejero delegado, Jaime Guardiola, durante la presentación de resultados en Madrid, este viernes.
El presidente del banco Sabadell, Josep Oliu y el consejero delegado, Jaime Guardiola, durante la presentación de resultados en Madrid, este viernes.

Banco Sabadell se ha desplomado un 13,94% en Bolsa después de que diera a conocer ayer sus resultados de 2019 con el mercado ya cerrado. Pese a que el banco publicó un beneficio neto atribuido de 768 millones de euros durante el pasado año, lo que supone más que duplicar,  (una subida del 134%), las ganancias logradas un año antes, con una mejora de su ratio de capital como solicitaba el mercado, la reacción del mercado ha sido muy negativa ya que los resultados no han cumplido con las previsiones de los expertos.

El desplome de la acción fue tan elevado que sorprendió a los directivos del banco en medio de una rueda de prensa para explicar los resultados de 2019, que se inició a las 9,00 horas de la mañana y ya en menos de media hora la acción se había desplomado un 10% para finalmente cerrar con un descenso del 13,94%. 

El consejero delegado de la entidad, Jaime Guardiola, ante  la pregunta de un periodista sobre las razones de este castigo en Bolsa, atribuyó el desplome a las pérdidas en el cuarto trimestre por las provisiones por las carteras inmobiliarias vendidas durante el ejercicio. "Es verdad que al mercado puede haber sorprendido que esa operación haya tenido incorporadas unas pérdidas adicionales y puede ser un poco la razón de por qué se ha producido ese ajuste", infirió durante la presentación de resultados.

El directivo, además, esperaba que la acción remontara algo a lo largo de la jornada, lo que no solo no ocurrió, sino que el descenso se agudizó.

En el último trimestre el banco tuvo que dotar más de 100 millones para acabar de vender las carteras de activos adjudicados y crédito dudosos acordadas meses atrás. Esta dotación provocó que el resultado de octubre a diciembre arrojase unas pérdidas de 15 millones, frente a un beneficio esperado de 16,7 millones, según los analistas. 

El director financiero del banco, Tomás Varela, explicó que es una situación normal ya que se trata de una trasferencia de más de 60.000 activos con un valor bruto superior a los 8.200 millones y antes de su transferencia se revisan con la posibilidad de incorporar algún ajuste o provisión.

Ambos banqueros, junto al presidente del banco Josep Oliu, aseguraron que es un impacto puntual y aislado, por lo que no lastrará las cuentas futuras.

Los expertos de Bankinter explican que los resultados de 2019 son "flojos a nivel operativo con una rentabilidad (ROE) de apenas 5,9% (5,2% recurrente) - inferior a los objetivos del banco (>6,5%) y al coste del capital estimado que exige el mercado (>10,0%)".

Varias casas de análisis han revisado a la baja las valoraciones que tienen para el banco. Société Générale ha recortado el precio objetivo a 0,95 euros desde los 1,07 euros mientras que Mediabanca lo ha rebajado a 1 euros desde 1,33 euros y además ha reducido la recomendación a neutral desde sobreponderar. Alantra Equities ha recortado el consejo a neutral desde comprar y el precio objetivo a 1,04 euros desde los 1,26 euros.

Juan José Fernández Figares, director de análisis de LInk Securities, explica que "ha sentado peor la revisión a la baja de expectativas que los propios resultados, que han quedado ligeramente por debajo de lo esperado".

Sin tener en cuenta TSB, la filial británica del grupo catalán, el beneficio neto atribuido de Sabadell ascendió a 813 millones de euros a cierre de año, un 43,1% superior al logrado en el ejercicio inmediatamente precedente.

En concreto, el margen de intereses se colocó en 3.622 millones de euros (2.644 millones excluyendo TSB) en 2019, lo que supone una reducción del 1,4% interanual. Banco Sabadell explica que esta caída se debió a la aplicación de IFRS16, a la titulización de préstamos y a menores tipos de interés.

De su lado, las comisiones netas crecieron un 7,7% (5,8% excluyendo TSB) interanual, hasta situarse en 1.439 millones de euros, impulsadas por el "buen comportamiento "de las de servicios".

Así, los ingresos del negocio core o puramente bancario -margen de intereses más comisiones netas- se elevaron un 1%, tras situarse en 5.061 millones de euros (3.966 millones de euros excluyendo TSB).

Los costes, por su parte, se redujeron un 1,8% en 2019, colocándose en 3.213 millones de euros (2.161 millones excluyendo TSB). En este sentido, la ratio de eficiencia se situó en 55,6% al cierre de 2019, lo que supone 2,7 puntos porcentuales de mejora respecto a un año antes.

Por otro lado, el total de dotaciones y deterioros ascendió a 938 millones de euros a cierre de 2019 (865 millones excluyendo TSB), frente a los 1.320 millones de euros (1.089 millones de euros excluyendo TSB) de diciembre del año anterior. Paralelamente, el coste de riesgo del grupo se situó en el 0,52%.

Tras el cierre de la venta de varias carteras institucionales, los activos problemáticos de Banco Sabadell se han reducido en unos 8.200 millones de euros, de los que 954 millones de euros fueron retirados en el año. De este modo, el saldo de activos 'tóxicos' se situó a cierre de 2019 en 7.326 millones de euros.

Del total, 6.141 millones de euros corresponden a activos dudosos y 1.185 millones de euros a activos adjudicados. Este nivel de activos problemáticos (NPAs) hace que la ratio de activos problemáticos netos sobre el total de activos se reduzca y se sitúe en el 1,7%, que compara con el 1,8% del año anterior.

La ratio de activos problemáticos sobre la inversión crediticia bruta más los activos inmobiliarios se situó a cierre del último trimestre de 2019 en el 4,8%, frente al 5,6% del año anterior.

Asimismo, la cobertura de activos problemáticos se coloca en el 46,9%, siendo la cobertura de dudosos del 49,6% y la cobertura de los activos adjudicados del 33,3%. Por otra parte, la ratio de morosidad del grupo se sitúa en el 3,8%, por debajo del 4,2% del año anterior.

Banco Sabadell llevó a cabo un progresivo incremento de su ratio de capital a lo largo de todo el ejercicio 2019, La ratio CET 1 'fully loaded' se situó a final de año en el 11,7% (12,1% pro forma tras la venta de su gestora).

Con este aumento, el banco cumple e incluso rebasa el objetivo propuesto de cerrar el año 2019 con una ratio de capital CET 1 'fully loaded' como mínimo del 11,6%.

Por otra parte, el consejo de administración de Banco Sabadell ha aprobado el reparto de un dividendo complementario en efectivo de 0,02 euros por acción, que se suman a los ya distribuidos 0,02 euros por acción, que tendrá que ser ratificado por la junta general ordinaria de accionistas. En total, 0,04 euros por acción, lo que supone un payout de aproximadamente el 40%.

Sucesión de Oliu 

En la rueda de prensa el presidente de Banco Sabadell, Josep Oliu, comentó que seguirá en la entidad hasta como mínimo el final del mandato aprobado por el consejo y los accionistas, y que finaliza a finaliza en tres años, es decir, hasta la junta de accionistas que se celebrará en 2023, aunque corresponde al ejercicio de 2022. Entonces habrá cumplido los 74 años de edad. Aunque no existe un impedimento para que pueda seguir como presidente.

Oliu explicó que dejará las riendas de la entidad "en buenas manos" cuando decida irse, aunque en la rueda de prensa no concretó cuando será el momento será la fecha exacta. Antes de irse, eso sí, declaró que quiere que la rentabilidad del grupo mejore (ahora es una de las más bajas).

El veterano banquero, que en abril cumplirá 71 años, dijo que cuando él se vaya la entidad tendrá
un buen sistema de gobierno corporativo, algo que "ya está en marcha", una solvencia que ya ha conseguido, pues está próxima al 12 %, y una rentabilidad a la que todavía no ha llegado.

Y añadió que dejará sobre todo la entidad "en buenas manos" sin aclarar quien será su sucesor.

Ahora no habrá fusión

Sobre una posible fusión de Sabadell con otra entidad, Oliu aseguró que "hoy por hoy" no contempla ninguna operación corporativa y apuesta por ejecutar en solitario su plan estratégico, donde gran parte de las expectativas de mejora están depositadas en la filial británica TSB de la que negó rotundo que se vaya a vender.

Sus aclaraciones matizan y enfrían las expectativas generadas con sus recientes manifestaciones abriendo la puerta a consolidaciones en España y que se vieron retroalimentadas por su reconocimiento en el pasado del interés de Sabadell por Bankia.

Impuestos a la banca

Oliu confía en que el Gobierno no introduzca una nueva presión fiscal adicional a la banca, "sería muy contraproducente en estos momentos", explicó.

"No vemos con buenos ojos tasas de impuestos diferenciales", agregó. Oliu defendió que "tiene que haber un 'level play field' -terreno de juego nivelado-, donde todas las empresas tienen que tener el mismo tipo de impuestos" y avisó sobre los efectos perniciosos de implantar determinadas figuras sin una coordinación internacional.

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