Todas las ayudas a autónomos no son iguales. ¿Cómo se aplican y funcionan?

Bonificación, subvención, deducción,... Existen multitud de tipologías, que deben aplicarse de diferente modo. Es importante para que el autónomo entienda realmente qué tipo de ayuda va a tener y cuándo la percibirá.

tipos de ayudas autónomos

El beneficio fiscal puede definirse como el ahorro de autónomos o pymes en las cuotas tributarias de los ingresos obtenidos que proceden de exención, deducción, bonificación o reducción fiscal. En otras palabras, el ahorro que se obtiene del patrimonio de una entidad como consecuencia de pagar menos impuestos.

Lógicamente, este tipo de estrategias fiscales siempre deben ir en torno a la legalidad establecida, y se consideran prácticas positivas. Algunas están limitadas para un determinado colectivo o fase del negocio, pero otras constituyen un derecho para todas las personas o sociedades que realicen una actividad empresarial.

En ningún momento debe contemplarse la evasión de impuestos a la Agencia Tributaria. Este tipo de beneficios son completamente legales, tal y como recuerdan en un artículo publicado por el programa de facturación Billin. En base a su explicación, repasamos qué tipos de beneficios fiscales existen y cómo debe el autónomo o pyme aprovecharlos.

Exención. Aquellas rentas que están exentas de tributación y que se encuentren recogidas en la normativa vigente, ya sea por su naturaleza por su condición de persona o entidad.

Bonificación. Implica una disminución en el tipo impositivo que tiene que pagar. Se caracterizan por tener un carácter temporal, y algunos ejemplos lo encontramos en la reducción del IRPF para nuevos autónomos o por tener una discapacidad superior al 33%.

Reducción. Minoración en los ingresos sujetos a impuestos. Estos se restan directamente de la cantidad bruta percibida.

Deducción. Aquí lo que se aplica es una reducción sobre la base imponible por el cumplimiento de unos determinados requisitos. Algunos ejemplos lo encontramos en la devolución del IVA o del IRPF.

Subvención. Se entiende como tal cuando no es reintegrable ni se entreguen a fondo perdido. No suelen ser comunes, pero se dan casos como planes para fomentar el emprendimiento, la generación de empleo o la internacionalización de un negocio.

Normas
Entra en El País para participar