Los inversores de Netflix pueden lamentar su atracón de acciones

Debe frenar sus gastos o continuar con un incremento significativo de los ingresos para mantener el rendimiento

El logo de Netflix, en una televisión.
El logo de Netflix, en una televisión.

Netflix ha hecho pedazos el guion estándar. Se encuentra prácticamente solo entre sus rivales al tener poca o ninguna necesidad de las métricas habituales a las que se atienen las compañías de medios de comunicación. En lugar de ello, los inversores se han centrado en su rápido crecimiento de suscriptores e ingresos. Eso ha alimentado su éxito en el mercado de valores. Pero el rendimiento presentado el martes para el cuarto trimestre por la compañía de streaming de vídeo, que cuenta con una capitalización de 150.000 millones de dólares, muestra que eso se está viendo amenazado.

Las acciones de Netflix se han multiplicado por más de cinco desde principios de 2015, eclipsando a Walt Disney, Comcast y AT&T durante el mismo período. Los tres han lanzado o tienen planes de servicios directos al consumidor que se enfrenten con Netflix.

La firma liderada por Reed Hastings destaca en aspectos clave. En primer lugar, no tiene que preocuparse por los índices de audiencia de televisión porque no tiene publicidad. Eso contrasta con NBC Universal, de Comcast, las unidades de radiodifusión y cable de Disney y el conjunto de canales Turner de AT&T

El número de personas que ven una serie de televisión informa de cuánto puede cobrar una cadena por la publicidad y puede reforzar las negociaciones con los distribuidores durante las renovaciones de los contratos.

La venta de entradas en taquilla se sigue obsesivamente en Hollywood porque demuestra la popularidad y viabilidad de una película. Pero son irrelevantes para Netflix, que proyecta películas como El irlandés en los cines principalmente para cumplir con los anticuados estándares de las nominaciones al Oscar. En cambio, Netflix publica sus propias listas de popularidad –Criminales en el mar encabezó la lista el año pasado–, aunque el criterio de clasificación es cómico: se basa en el número de hogares que ven algo durante al menos dos minutos.

Los ingresos en los últimos tres meses de 2019 apenas superan las estimaciones de los analistas, pero hay otros signos de tensión. El aumento neto de suscriptores en EE UU está disminuyendo en parte gracias a un aumento de precios y a los nuevos operadores.

En el cuarto trimestre, Netflix no cumplió con su propio pronóstico para el mercado nacional, al igual que en el segundo y tercer trimestres. Los paquetes más baratos de sus rivales están aumentando la presión y también amenazan el objetivo de Hastings de reducir el gasto en efectivo de la compañía, que alcanzó los 3.300 millones de dólares el año pasado, en alrededor de 1.000 millones.

Con unas 60 veces las ganancias estimadas para 2020, Netflix tiene un múltiplo de más del doble de Disney y Apple. Una valoración generosa lleva incorporado su propio y único conjunto de riesgos.

Si Netflix no logra frenar sus gastos o continuar con un crecimiento significativo de los ingresos, los accionistas se arrepentirán de haberse dado un atracón de acciones de la compañía.

Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Carlos Gómez Abajo, es responsabilidad de CincoDías