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Diaphanum: "Los analistas son demasiado optimistas con los resultados"

De cara a este año, la gestora reafirma su apuesta por la tesorería y la Bolsa estadounidense y emergente

Miguel Ángel García (i), director de inversión de Diaphanum; Javier Riaño, miembro del equipo de inversiones (c), y Carlos del Campo (d) también miembro del equipo de inversiones posan para una foto en la sede de la firma.
Miguel Ángel García (i), director de inversión de Diaphanum; Javier Riaño, miembro del equipo de inversiones (c), y Carlos del Campo (d) también miembro del equipo de inversiones posan para una foto en la sede de la firma. Diaphanum

A falta de grandes referencias o acontecimientos que muevan los mercados, los resultados empresariales tomarán la voz cantante a la hora de determinar el rumbo de las Bolsas durante este 2020, pero eso sí, siempre con el permiso de las elecciones estadounidenses y de una guerra comercial que parece por el momento estar abocada a la tranquilidad debido a la cita electoral. Así ven el panorama inversor los expertos de Diaphanum de cara a este año.

En el transcurso de la presentación de la estrategia que seguirá la firma en 2020, Miguel Ángel García, director de inversiones de la gestora, ha advertido sobre la posibilidad de que estos resultados llamados a ser determinantes puedan decepcionar ante las elevadas expectativas de los analistas. "En 2019 los resultados han sido planos y las previsiones que hay de los crecimientos por parte de los analistas son muy fuertes, con incrementos en torno al 10%, que dadas las circunstancias económicas que hay se tenderán a revisar un poco a la baja", prevé. 

En opinión del experto, las compañías tendrán difícil aumentar el beneficio por el lado de los márgenes, pues ya están en máximos, pero sí que podrán conservar el nivel actual debido a la previsible ausencia de altas presiones salariales. Descartada esa forma de crecimiento, el beneficio extra deberá llegar por el lado de las ventas. Una variable que según el director de inversión tendrá complicado alcanzar esos repuntes. 

La mejoría en las cuentas de las empresas es tan importante porque si las valoraciones crecen más rápido que los beneficios, se incurre en el riesgo de caer en burbujas o, como mínimo, de precios excesivamente caros en el mercado. "Lo ideal sería que el crecimiento de las Bolsas en 2020 fuera el de las subidas empresariales", asegura el experto.

Si se cumple esta premisa a rajatabla, según las previsiones de ganancias empresariales que tienen los analistas, el S&P500 debería cerrar el año con un repunte cercano al 9,8%, el Stoxx 50 con un alza del 9,9% y el Ibex, con una subida del 8,2%. La Bolsa española quedaría en este hipotético caso por detrás de la alemana (11,7%) y de la francesa (11,4%) pero por delante de la británica (5,9%) y de la italiana (4,7%). 

En el campo de la gran economía, Diaphanum apunta a EE UU y los emergentes asiáticos como los países que liderarán el crecimiento mundial en 2020, que se mantendrá en el entorno del 3,4%, basado en la fortaleza del consumo, con una inflación en niveles moderados, por la globalización, las mejoras de productividad y tecnológicas, la falta de demandas salariales y los precios de las materias primas. 

Carlos del Campo, miembro del equipo de inversiones de Diaphanum, considera que EE.UU. “podría afrontar una leve desaceleración en 2020, por la pérdida de impulso de estímulos fiscales, una cierta debilidad de la inversión y la propia madurez del ciclo económico”. 

Sobre que decisiones de inversión adoptar en este contexto, Diaphanum apuesta por la tesorería como un instrumento propicio para reducir la volatilidad de las carteras y preservar capital. La entidad recomienda invertir en EE UU y emergentes, antes que en Europa y Japón, y sobrepondera compañías de consumo no cíclico, tecnología y especulativamente, del sector financiero.

La compañía también recomienda inversiones alternativas, canalizadas a través de fondos de bajo riesgo, para suplir la baja rentabilidad que se puede obtener en activos caros o de bajo rendimiento. La última frase bien podría referirse a las hundidas rentabilidades de la deuda soberana. Diaphanum prefiere mantenerse al margen de un mercado que consideran "artificialmente inflado" por los bancos centrales.

Para Javier Riaño, miembro del equipo de inversiones de Diaphanum, “se están adquiriendo bonos con tipos negativos con carácter especulativo, esperando una revalorización adicional por la intervención del BCE". "Esperamos que la situación se vaya normalizando si el crecimiento y la inflación se reactivan”, concluye el experto.

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