Finanzas

Santander amortiza la emisión de 'cocos' que revolucionó el mercado el año pasado

El banco sorprendió en 2019 al no recomprar 1.500 millones en este tipo de deuda

Imagen de la junta de accionistas de Santander de 2019.
Imagen de la junta de accionistas de Santander de 2019.

Santander ha anunciado esta mañana la amortización anticipada de una emisión de 1.500 millones de euros en deuda contingente convertible (llamada cocos en la terminología financiera) emitida en marzo de 2014. Se trata de la misma emisión que el año pasado el banco renunció a recomprar cuando se abrió la ventana prevista para la amortización anticipada, provocando un pequeño seísmo en el mundo de la deuda corporativa.

Este mercado operaba con la convicción de que, como de hecho sucedía, todas las emisiones de este tipo de deuda se amortizaban de forma anticipada y se sustituían por otras emisiones de nuevo cuño; Santander fue el primer gran banco que renunció a esta operación. El no amortizar puso en jaque los cálculos del sector y los precios asignados a estas emisiones. No obstante, la propia entidad calmó a los inversores en abril cuando sí amortizó una emisión de 1.500 millones de dólares.

En aquel momento fuentes de  la entidad argumentaron que la amortización no era rentable. "A la hora de decidir si canjear o no un bono, tenemos la obligación de evaluar el precio y equilibrar los intereses de todos los inversores. Continuaremos monitorizando el mercado para canjear las emisiones cuando se den las condiciones adecuadas”, explicaron fuentes del banco.

Hace 12 meses el tipo de interés de mercado para estas emisiones estaba por encima del interés de los cocos de Santander: un 5,41% más el midswap a cinco años en euros. Por eso amortizar los bonos para emitir otros nuevos no resultaba rentable. En aquel momento los bonos cotizaban entonces al 96% del nominal, cuando ahora lo hacen al 100,9%. Según el folleto de la emisión, el precio de recompra es a la par, es decir, al nominal más los intereses devengados y no pagados. 

Hoy, no obstante, las condiciones de mercado han cambiado. Según Bloomberg, el banco ha cerrado la emisión a un tipo de interés del 4,375%, es decir, casi 100 puntos básicos por debajo del nivel actual, en el 5,481%. El banco no amortizará los cocos en circulación hasta el 12 de marzo.

Las condiciones de la emisión son las mismas: 1.500 millones de euros en deuda contingente convertible, que se convertirá en acciones si el ratio de capital CET1 baja del 5,125%. Son perpetuos pero amortizables a partir de enero de 2026. De acuerdo con Bloomberg, la demanda ha superado los 7.500 millones de euros.

Los llamados cocos son un tipo de deuda que, bajo determinadas condiciones, se convierte en capital. Los bancos la usan para mejorar su colchón ante posibles eventos adversos: si el ratio de capital baja de un determinado umbral, los cocos se convierten en acciones y recapitalizan la entidad. A cambio, ofrecen un tipo de interés sustancialmente superior al de la deuda estándar. Además, los reguladores limitan la cantidad de capital que se puede cubrir con estos vehículos.

La amortización anticipada tiene gran relevancia porque la deuda, para computar como capital, es perpetua. Aun así, los operadores compran los cocos pensando que, al tener un vencimiento implícito cercano (los que amortizará Santander los vendió en 2014 y los podía amortizar a partir del año cinco), el riesgo es más limitado.

Nueva emisión al 4,375%

Asimismo, Santander ha procedido a realizar una nueva emisión de cocos por importe de 1.500 millones que pagarán un 4,375% anual los primeros seis años. Es el tipo más bajo de una emisión de este tipo en España, logrado con más de 10.400 millones de demanda. Si no se amortiza a los seis años, el banco abonará 453,4 puntos básicos sobre el midswap a cinco años. Esta deuda computará como capital adicional Tier 1.

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