Los pactos de investidura de Sánchez hipotecan los Presupuestos

El PSOE comprometió cientos de millones en inversiones, la reforma del sistema de financiación autonómica y más transferencias para ser elegido

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, se dirige al Congreso de los Diputados durante la sesión de investidura.
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, se dirige al Congreso de los Diputados durante la sesión de investidura.

La frágil mayoría simple, por solo dos votos de ventaja, con la que el líder socialista, Pedro Sánchez, logró ser investido presidente del Gobierno el martes no ha sido gratis. Más allá del Ejecutivo de coalición pactado con Unidas Podemos, la amalgama de apoyos cosechada en las últimas semanas ha requerido que el PSOE firme acuerdos individuales para obtener el voto favorable de PNV (6 diputados), BNG (1), Nueva Canarias (1), Compromís (1) o Teruel Existe (1) y la abstención de ERC (13). Estos pactos comprometen al nuevo Gobierno a reformar la financiación autonómica, transferir nuevas competencias a las regiones y a destinar cientos de millones de euros a inversiones que prometen hipotecar el diseño de los Presupuestos Generales de 2020.

Semejante contrato económico ofrece, sin embargo, una importante baza para garantizar la perdurabilidad del nuevo Gobierno de coalición. A falta de ver si estos grupos exigen más contrapartidas a cambio de apoyar las cuentas públicas de este año, lo cierto es que los compromisos firmados ya incentivan sustancialmente que voten a favor. El cheque extendido, por tanto, va más allá de la investidura pues si logra aprobar unos nuevos Presupuestos, que acaben con dos años de prórroga de las cuentas del PP de 2018, el nuevo Ejecutivo tiene casi asegurado un horizonte de dos años de trabajo. Con una salvedad, ERC no condicionó su abstención a un pacto económico, sino a crear una mesa de negociación sobre el conflicto secesionista catalán, lo que hace prever que exigirá concesiones en esta materia para dar su visto bueno a los Presupuestos.

A la espera de acontecimientos, María Jesús Montero, ministra de Hacienda en funciones –que probablemente mantenga el cargo y sea además la portavoz del Ejecutivo– reveló el martes que ya cuenta con las previsiones de recaudación con las que elaborar los Presupuestos de 2020. Sin embargo, matizó, quedan por decretar las prioridades de gasto para este ejercicio, que deberán incluir parte de las reclamaciones de estos grupos que han sido aceptadas por los socialistas. Su factura concreta, aclaran fuentes oficiales, está por cuantificar.

En resumen, estas son los principales compromisos con los que nace el nuevo Gobierno:

PNV

Con 12 concesiones en solo dos páginas, el acuerdo PSOE-PNV es una buena muestra del pragmatismo de los nacionalistas vascos. Destacan por su coste promesas de inversión en infraestructuras, con especial atención al AVE; el apoyo a su industria y la compensación a los sectores afectados por la transformación energética; o el cumplimiento de los pactos cerrados con el Gobierno de Mariano Rajoy, con dotaciones por más de 500 millones, que el PSOE aceptó heredar en la moción de censura que le llevó al poder en junio de 2018. En paralelo el texto obliga a Sánchez a pactar con el lehendakari las medidas fiscales, objetivos de déficit y la reinversión de superávit de los ayuntamientos que planee aprobar. Más allá, el PNV reclama un nuevo estatuto autonómico; el traspaso de las competencias pendientes en 2020; ceder la gestión de Tráfico al Gobierno navarro; más reconocimiento de su identidad territorial y presencia ante la UE.

Compromís

El pacto con Compromís pone el acento en una reforma del sistema de financiación autonómica, caduco desde 2014, para la que el Gobierno deberá presentar una propuesta en sus primeros ocho meses y, hasta que se apruebe, deberá garantizar a la Comunidad Valenciana unos servicios públicos “al mismo nivel” que el resto de regiones vía Presupuestos.

En las cuatro páginas del texto, la formación también amarra inversiones en infraestructuras ferroviarias en Castelló, la conexión del aeropuerto de l´Altet con Alicante, el túnel de Valencia, infraestructuras hídricas, la ampliación del puerto de Valencia, mayor protección del parque de la Albufera, y mejoras de la autopista AP-7 tras convertirse en gratuita desde este año. Además, pide que el Estado aporte su 50% de la ayuda a la dependencia, que defienda la agricultura valenciana ante la UE, reconociendo la singularidad de sus cítricos y arroz, o que dote la deuda del Consorcio de Valencia y destine recursos a combatir plagas de los cítricos como la Xylella en el primer plan presupuestario.

Nueva Canarias

El acuerdo más extenso sellado por el PSOE, de 13 páginas, es con Nueva Canarias que logra el reconocimiento de su especial régimen económico fiscal con nuevas dotaciones presupuestarias en 2020 para inversiones educativas, turísticas, hídricas o en infraestructuras; así como planes de empleo y lucha contra la pobreza; la petición del 50% de fondos de dependencia o recursos para compensar la quiebra del operador turístico Thomas Cook, así como garantías de mejora de su financiación y la flexibilización de la regla de gasto. También se les promete el desarrollo de su estatuto, con nuevas competencias, la defensa de sus ayudas al transporte, deducciones y bonificaciones fiscales, el acceso a fondos de cohesión europeos entre 2021 y 2027 o la negociación de ayudas al tomate y el pepino de exportación para paliar el Brexit.

BNG

Las nueve hojas del pacto con BNG incluyen la transferencia de la AP-9 este año, su gratuidad en el tramo Vigo- Redondela; la modernización de la red ferroviaria y de mercancías de la región; el saneamiento de las Rías Gallegas; el 50% de las ayudas a la dependencia; o fondos para la descarbonización. Además, se acuerda reforzar el autogobierno de la Xunta, revisar sus transferencias autonómicas en el primer trimestre de Gobierno para aumentarlas en la legislatura y dar un reconocimiento a su identidad nacional semejante a la de Euskadi y Cataluña. El texto también habla de reponer efectivos de la administración pública, estudiar compensaciones por el excedente de electricidad producido o evitar la doble tributación de rentas extrajeras de los retornados.

Teruel Existe

Teruel Existe dio su voto al PSOE por siete hojas que desgranan compromisos de inversión para desarrollar la red viaria y ferroviaria de Teruel (incluyendo la A-68, A-40, N330, N211, A25, A24,o el corredor Cantábrico-Mediterráneo), el retraso de seis meses en el cierre de 142 puntos de venta de billetes de tren; fondos para compensar la descarbonización; y la implantación de banda ancha de internet y tecnología 4G en la región. Además, se pacta la creación de un Ministerio que aborde la repoblación de la “España vaciada” y mejore la financiación de sus territorios.

ERC

Finalmente, en dos hojas, el PSOE se compromete con ERC a reconocer como “conflicto político” la aspiración de secesión de Cataluña y a poner en marcha una mesa de diálogo entre Generalitat y Gobierno en los primeros 15 días desde la formación de este último, fijando una “agenda transparente” de reuniones. El Ejecutivo, que deberá velar por el cumplimiento de los acuerdos que se alcancen en esta plataforma, promete además someterlos a una consulta pública entre la ciudadanía catalana.

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