Supervisión

Albella pide medidas para fomentar las salidas a Bolsa

El presidente de la CNMV solicita aligerar ciertos requisitos para cotizar

Sebastián Albella, presidente de la CNMV.
Sebastián Albella, presidente de la CNMV.

Sebastián Albella, presidente de la CNMV, publica hoy un artículo en El País en el que refleja su preocupación por la escasez de salidas a Bolsa en España en 2019. Solo se ha producido un debut en el mercado oficial, y ni siquiera ha sido un estreno en puridad, sino el traspaso del Mercado Alternativo Bursátil (MAB) al primer mercado por parte de Grenergy. "Un fenómeno preocupante porque un mercado de valores de renta variable con masa crítica, que anime a los inversores a invertir en las empresas y que permita a estas captar capital es importante para que el sistema financiero cumpla de modo eficaz su función", advierte.

El jefe del supervisor glosa varias medidas que pueden tomarse para fomentar las salidas a Bolsa. "Aligerar algo más, sin menoscabo del necesario rigor, ciertos requisitos y algunas obligaciones derivadas de la cotización (aunque el régimen actual sea ya bastante amable); apoyar fórmulas de entrada en el mercado más simples que la que hasta ahora ha sido la fórmula estándar, como los listings directos con difusión subsiguiente; no aplicar en ningún caso solo a las sociedades cotizadas deberes de información o de otro tipo que pueda tener sentido exigir a todas las empresas; ampliar el menú de opciones a disposición de las empresas interesadas con figuras como las acciones de lealtad; extender en ciertos aspectos el régimen societario propio de las sociedades del primer mercado a las pequeñas y medianas empresas que se decidan a cotizar; apoyar a quienes inviertan en ellas a largo plazo con algún incentivo fiscal inteligente; corregir el sesgo que hay en la normativa fiscal a favor de la deuda frente a la financiación con capital, etc".

Ya el pasado 3 de noviembre, el presidente de la CNMV aseguró que la sequía de salidas a Bolsa puede frenarse con medidas como igualar la regulación de las empresas cotizadas a la de las no cotizadas. Albella indicó que se debe “evitar toda regulación que vincule sin necesidad a la condición de empresa cotizada el deber de cumplir requisitos u obligaciones”.

Albella achaca "la magra cosecha de 2018 y la muy mala de 2019, común en Europa y todavía más marcada en España, seguramente en parte por nuestra atribulada vida política, se ha debido a razones diversas". Entre ellas, los bajos tipos de interés, que hacen fácil acudir a otras vías de financiación, y el ambiente pesimista, de fin de ciclo y de incertidumbre, agravado por factores como las disputas comerciales o el Brexit. Los meses finales de 2018 fueron muy negativos para la renta variable y buena parte de 2019 ha estado dominada por un sentimiento de precariedad, aunque el año haya resultado en conjunto bueno para la inversión en acciones.

"A todo ello se ha añadido un factor de índole estructural: el desarrollo que está teniendo, también en España, el capital riesgo y en general el private equity o capital privado, uno de los fenómenos de nuestro tiempo, que a mi juicio es extraordinariamente positivo pero que compite duramente con la opción de salir al mercado, ya como alternativa, ya retrasándola, tanto en lo que se refiere a proceso como en precio", avisa.

La comparación con otros países también sale mal. "En Estados Unidos, economía especialmente innovadora y que recuperó mucho más rápida y fácilmente el tono tras la crisis financiera, la financiación directa en el mercado, captando capital o emitiendo instrumentos de deuda, representa aproximadamente la mitad de la financiación de las empresas; en Europa solo la cuarta parte y nuestro país no está precisamente entre los que destacan en este aspecto".

 

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