El escándalo de Credit Suisse llama a un recorte del bonus del CEO

Tidjane Thiam parece ignorar de forma preocupante lo que sucede en su banco con el espionaje a directivos

Logo de Credit Suisse bajo la bandera nacional suiza, en Berna (Suiza).
Logo de Credit Suisse bajo la bandera nacional suiza, en Berna (Suiza).

El CEO de Credit Suisse, Tidjane Thiam, parece ignorar de forma preocupante lo que sucede en el banco. Y esa es la interpretación benigna. El banco dijo el lunes que el exmiembro del consejo Peter Goerke fue puesto bajo vigilancia a principios de año por el entonces jefe de operaciones Pierre-Olivier Bouée. En septiembre, la entidad admitió que Bouée había seguido al exjefe de patrimonio Iqbal Khan.

Credit Suisse dice de nuevo que no hay pruebas de que Thiam estuviera al corriente, aunque el escándalo parece girar cada vez más en torno a personas cercanas a él. Tanto Bouée como Goerke habían trabajado con Thiam en Prudential. Thiam y Khan se pelearon poco antes de la salida de este último en verano.

Incluso con la versión del banco, el Spygate debería preo­cupar a los inversores. Que los actos de Bouée parezcan encargados fuera de los canales de comunicación trazables puede ser una infracción del compliance. Los últimos eventos también socavan la credibilidad de los controles internos. En septiembre, una investigación no encontró pruebas de vigilancia más allá del caso Khan.

El episodio también podría mellar la confianza de clientes potenciales. Los multimillonarios suelen valorar la silenciosa competencia de la que parece carecer Credit Suisse. A los clientes corporativos puede preocuparles la posible debilidad de los controles internos. Aunque grandes inversores como Harris Associates se han desentendido del Spygate, Credit Suisse cayó el lunes un 0,95% en Bolsa. Su descuento respecto a UBS también ha subido del 17% de septiembre al entorno del 20%: ahora cotiza al 70% del valor contable tangible de 2020, frente al 90% de su rival.

Barclays redujo el bonus del CEO, Jes Staley, en 580.000 euros por intentar descubrir la identidad de un informante en 2016. A Thiam no se le ha implicado directamente, pero como CEO debería ser responsable de lo que ocurre en su banco. Un tercio del bonus en efectivo de este año depende de objetivos no financieros como gestión del talento, conducta, ética, trabajo en equipo y liderazgo. Thiam suspende en todo.

Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Carlos Gómez Abajo, es responsabilidad de CincoDías