La factura de la huida del talento en España

A las puertas de una nueva crisis, necesitamos oportunidades atractivas en empresas de aquí

No hay duda de que las Universidades debemos observar continuamente lo que ocurre en el ámbito empresarial y conocer las necesidades reales de las empresas. Nuestra misión es tender puentes entre ambos mundos que ayuden, por un lado, a los estudiantes a estar correctamente preparados para un mundo empresarial - que en los últimos años está cambiando a una velocidad vertiginosa y lo hará aún más rápido a partir de ahora- y ofrecerles oportunidades de encontrar empleos de calidad. Por otro lado, acercarles a las empresas los avances que se realizan en la Universidad, tanto en materia de I+D+i como en promoción del talento. En este caso, el objetivo es poner en valor el talento de los estudiantes que han sabido competir a nivel internacional obteniendo premios y clasificaciones superiores a muchos Universidades de renombre (como el caso de Hyperloop UPV, Printeria, Azalea, …), talento que ha sabido combinar el conocimiento con la iniciativa y obtener reconocimientos de emprendimiento (Stratoloon, Journify, Closca, …), en definitiva talento juvenil con un gran potencial.

En Europa, y en España en particular, no estamos sabiendo gestionar correctamente respecto al talento con el que contamos, que supone la mayor ventaja competitiva en un mundo cada vez más dominado por la automatización y la inteligencia artificial. Por un lado, en el informe EU Mobile Workers, sobre migraciones de los trabajadores dentro de Europa, destaca cómo entre los trabajadores más formados, los italianos y los españoles son los que más salen de sus países en busca de oportunidades; concretamente 87.000 trabajadores muy cualificados abandonaron nuestro país en la última década.

Por otro lado, un informe de PwC de este mismo año destaca que la escasez de talento hace perder a las empresas medianas de la Unión Europea más de 400.000 millones de euros de ingresos al año. Concretamente, en España, estas pérdidas podrían suponer más de 45.000 millones de euros anuales. Las grandes empresas, cada vez más conscientes de este problema, están realizando fuertes inversiones en esta área: en la retención / captación del talento. Sin duda es una nueva senda que empiezan a recorrer las grandes empresas y que las medianas tampoco pueden obviar.

Desde el ámbito académico universitario debemos ayudar a nuestra sociedad a entender y a solucionar este problema y poner en marcha programas para que los jóvenes con más talento accedan en su país a un empleo de calidad y colaboren con sus conocimientos y habilidades a generar riqueza en España.

Ahora, a las puertas de una nueva crisis, necesitamos que el mejor talento de nuestro país encuentre oportunidades atractivas en empresas que operen aquí, pues sin duda le permitirá afrontar con mayor garantía esta nueva situación, y les otorgará un plus de competitividad en este tablero global en el que juegan.

José Millet es vicerrector de Empleo y Emprendimiento de la Universidad Politécnica de Valencia